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La última vez

  • Genre: Romance
  • Author: Mrx
  • Chapters: 46
  • Status: Completed
  • Age Rating: 18+
  • 👁 442
  • 7.5
  • 💬 11

Annotation

Solo tenía un último deseo, y era conocer a mi ídolo. Solo eso. Quería hacerlo antes de que el último aliento escapara de mi cuerpo. Ese era mi único deseo. Y se cumplió... Pero lo que nunca pensé, es que nada iba a ser como tanto lo soñé. Quizá idealicé mi historia debido a tantos romances que había leído o quizá debía ser así. Mi corazón latía desbocado cada vez que lo veía entrar o estar cerca de mi, mi corazón era un traidor, me delataba con solo sentirlo, y no sabía que tan bueno sería eso para este mismo con el pasar del tiempo...

Chapter 1

-Dios Troy, no –. Logré articular entre risas.

Desde mi posición podía ver las lágrimas en el rostro de mi hermano mayor. No podía describir cuanto me lastimaba verlo de esa forma. Estaba al tanto de que no sabían con exactitud cuanto tiempo me quedaba de vida, y él solo quería que lo pasara lo mejor posible, pero no podía, me dolía verlo que lo pasara mal.

–Te amo–. Troy me acercó en un abrazo en un intento de ocultarme las lágrimas que cubrían su rostro.

–Te amo muchísimo más, Troy–. Acaricié su espalda–. No quiero que llores, por favor.

Troy sorbió su nariz mirándome con una sonrisa triste –. No se qué haré sin ti, eres muy pequeña, Mad, solo tienes 17 años.

Mis ojos se cristalizaron al instante. Odiaba tener está conversación que se había vuelto tan constante estos últimos días a mi alrededor. El doctor había dicho que mi tiempo estaba limitado, por hacerlo escuchar bonito, pero todos sabemos que podían ser solo días, quizás horas, ellos podían despertar y simplemente hallar mi cuerpo sin vida. Mi cuerpo se estaba deteriorando muy rápidamente con la última etapa del cáncer, pero era lo que menos me importaba justo ahora, mi mente solo se iba a hacía mamá, papá y Troy.

–No hablemos de ello –. Casi suplique mirando a otro lado.

–Pensandolo bien, es una suerte, eres un grano en el trasero–. Bromeó mientras limpiaba el resto de sus lágrimas. Sonreí–. He oído que te mandaron a casa.

Su cambio de tema me puso de buen humor, tenía razón, el médico había decidido que lo mejor era que pasara tiempo en casa–. oh, si, en un par de días–. Sonreí –. Seré tu grano en el trasero hasta en casa.

– voy a estar muy feliz de tenerte en casa, Mad–. Mi corazón se estrujó, a mi también me ponía muy feliz estar en casa–. Por cierto, he oído que ese cantante que te gusta, estará en la ciudad.

–Si dará un concierto en la ciudad–. De verdad era un sueño ir, pero sabía que con lo costosa que era mi enfermedad no era algo que me pudiese permitir.

–Podriamos ir, tengo unos ahorros. Puedo llevarte, si quieres –. Troy tomo mi mano mientras se sentaba a mi lado en la cama–. Aunque odie su música toda marica.

–¡Hey!–. Golpeé su pierna mirándolo mal–. No iré al concierto con alguien que no sabe de buena música–. Bromee mientras él se hizo el ofendido llevando su mano al pecho. Mire a sus ojos–. Guarda el dinero para ti, los vas a necesitar luego.

–No me importa, ya sabes–. Se encogió de hombros–. Su novia esta bastante buena–. Me codeó mientras yo rodaba los ojos divertida.

–Ni lo menciones–. Troy volvió a sonreír–. Oye, ¿Dónde esta mamá?

–La verdad, no lo sé –. Bajó la vista a su móvil. Entrecerre los ojos en su dirección.

–No te creo–. Me senté en la estúpida cama de hospital, cruzando las piernas y viendo fijamente hacia su lugar.

–Seguro llegará en cualquier momento, relájate –. Se encogió de hombros.

Iba a replicar, como cada vez que siento que me esconde algo, pero pasos apresurados y la puerta de la habitación donde había pasado parte de mi vida se abrió de repente.

El reluciente cabello rubio de mamá hizo presencia en la habitación, estaba ansiosa podía notarlo, se movía rápido de lado a lado, puedo notar que está feliz y nerviosa a la vez. Sus hermosos ojos verdes se posan sobre mi, puedo notar que tan parecidas somos, tenemos los mismos ojos y algunos rasgos similares. No puedo evitar sentirme orgullosa de parecerme tanto a mamá.

–Lo logré–. Miro a Troy con una gran sonrisa y este plasmó una igual en su rostro.

Bien, estaba oficialmente perdida–. Hola, también estoy aquí.

Saludé con la mano dramatizando el gesto, dirigieron sus ojos a mi.

Los ojos de mamá me miran llenos de vida por primera vez en tanto tiempo, me huYa verla así y no como últimamente estaba, apagada y sin brillo. Mamá había estado bastante afectada durante está última recaída. Había pensado infinidades de veces, que una vez dejara está mundo ella podría descansar y dejar de lado tanto sufrimiento.

–Me vas a amar mucho más después de esto–. Medio grito dando saltitos en su lugar. Dios ni se imaginan cuánto extrañaba a mamá así de feliz.

–Venga dime–. Sonreí ante su entusiasmo.

–He logrado que Luke venga a verte en el hospital–. Gritó dando saltitos de nuevo.

Esperen, ¿había oído bien?

Sus palabras resuena una y otra vez en mi cabeza. Mi cerebro aún no lo capta.

Luke vendrá a visitarte al hospital.

Luke. Verte. Hospital.

Oh mi Dios.

Luke

Solté una risita por lo bajo mientras Ash saltaba fuera de mi hacia el sofá cuando la puerta se abrió de golpe.

–Luke–. Paul se hizo paso por la habitación, estos últimos días había insistido en qué deberiamos hacer algo para cambiar mi reputación, solo por aparecer fumando, ¿A quien diablos le importa eso ahora? A mi manager, al parecer–. Necesitamos a hablar, ahora–. Mira en dirección a Ash, sé que no es muy de su agrado–. A solas, por favor.

La nombrada hace unos segundos se pone de mi un poco molesta–. Llámame si me necesitas, cariño–. Y cerró la puerta tras de ella.

–Dios, puedes dejarme descansar por un día–. Suspiré mientras revolvía mi cabello con molestia–. Son mis malditas vacaciones.

–Pues tus malditas vacaciones acaban ahora–. Iba a replicar, pero no me dió tiempo de hablar–. Hay un nuevo proyecto. Tienes una muy mala reputación y necesitamos eliminarla lo antes posible antes de que todo se vaya a la m**rd*–. Hablo rápidamente.

–Nunca he dado una imagen equivocada de mi, nunca he sido un santo–. Me encojo de hombros.

–No he dicho que seas algo que no eres. Ni siquiera sé que está pasando contigo últimamente, se que eres una persona callada y reservada pero algo está pasando–. Me miró esperando alguna respuesta de mi. No va a llegar. Suspiró y continuó –. Soy tu manager y estoy aquí para ayudarte, por eso necesitamos hacer esto.

–¿De que estamos hablando exactamente?–. Me senté derecho mirando directamente hacia él.

–Hay una chica con cáncer, está en su última etapa, y le vamos a cumplir su último deseo, y es conocerte. Quiero que vayas a verla y estés junto a ella el máximo tiempo posible. Debes dar la impresión de que te importa, subir fotos a Instagram y fingir que te importa para pasar el proceso a su lado–. Apreté la mandíbula.

–Esto es demasiado desalmado, aprovecharse del dolor ajeno–. Susurré lo suficiente alto para que me escuchará–. Y si me importa, son mis fans, pero no estoy de acuerdo con esto.

–No te pregunté si estás de acuerdo, debes hacerlo y ya–. Declaró.

–¿Cuánto tiempo?

–No lo sé con exactitud, pueden ser días, quizás meses, no lo sé, Luke.

–No se si quiero hacerlo.

–Es necesario, Luke, está en tu oportunidad.

No me gustaba esto para nada.

Mad

Desde que me había enterado de que Luke venía a verme no había podido pegar ojo, ya que no habían dado fecha para cuando podía venir, solo dijeron que en los próximos días él vendría y estaría contento de estar aquí compartiendo conmigo.

Pensaba cada momento en como mejorar mi aspecto, no era que me viese muy bien que digamos, pero quizá con un poquito de maquillaje luzca mejor, antes me maquillaba y se me daba bien. Sí, eso haré, le pediré a mamá un poco de mis maquillajes.

Troy entra a la habitación con una soda en la mano y unas galletas en la otra.

–¿En que tanto piensas? –. Preguntó con una galleta en la otra mientras ofrecía el paquete hacia mi.

Tome una llevandola a la boca de inmediato–. En que me quiero maquillar un poco.

–Wow, esto de que Luke vendrá de verdad te ha animado–. Me miró con ojos brillosos a lo que yo me encogí de hombros–. Quizá un poco.

Troy me sonreía con una felicidad notable en su cara.

–Oye, ¿y Charl? –. Charl era mi mejor amiga desde que tenía uso de razón, siempre había estado para mi, incluso cuando nadie más podía. Era de pocos ánimos, en la escuela tenía algunos conocidos, pero la verdad nadie era cercano a mi, solo Charl.

–Esta bien, solo un poco ocupada con las tareas del instituto–. Mire hacia la ventana ansiosa, quizá Luke podía llevar hoy.

–Relajate, Mad, eres preciosa–. Besó mi frente en un gesto protector–. ¿Quieres soda?

Mi apariencia no podía verse bien, últimamente tenía muchas ojeras, estaba muy delgada y ni hablar de que no tenía cabello.

Desearía poder ser todo lo que leía. Siempre me gustó leer, me teletransportaba a un mundo donde yo, no era yo, me liberaba de mi realidad. No me recordaba que podía morir en cualquier momento o que quizá no me veía lo suficientemente bonita, aunque ese no era mi pensamiento principal. No me consideraba fea, porque por lo menos mis ojos verdes eran los suficientemente brillantes.

Ajuste mis pantalones a mis caderas y mi suéter una vez más. Había perdido el doble de peso esta vez, a tal punto que los huesos de mis caderas, hombros y clavículas se marcaban a sobremanera. Suspiré, jamás tuve tiempo de haber una linda historia de amo, mi vida se basó en pasar mucho tiempo en el hospital. Me senté una vez más en la camilla, pensando que solo me quedaba un sueño, y estaba por cumplirlo, solo me quedaba ser feliz.

...

Habían pasado solo unas horas, quizá *p*n*s solo pasaron la 13h y yo estaba nerviosa. Bueno decir que estaba nerviosa era burlarse de mi, estaba muchísimo más que eso. Quizá ni vendría hoy y yo estaba alterando mis nervios desde hacía unos días atrás.

Comencé a jugar con un hilo de mis pantalones mientras mi mente divagaba entre cuando podría llegar Luke, o si vendría hoy, o si estaría ocupado.

–Basta, estás alterando mis nervios–. Troy soltó de repente, lo mire mal por haber interrumpido el hilo de mis pensamientos. Lo miré mal y me recosté en la camilla.

Dirigió sus ojos al lugar donde mi suéter se levantó y mis caderas quedaron expuestas, dejando ver cuan delgada estaba últimamente.

–Creo que Luke no vendrá–. Comenté para sacar su mente de los pensamientos que estaba teniendo últimamente. Troy había estado bastante afectado desde mi última recaída, incluso más cuando el doctor dijo que ya no había mucha esperanza para mí. Intentaba ser fuerte por ellos.

–No pienses así, Maddie–. Mamá levantó la vista de su teléfono móvil desde la esquina mientras me regalaba una sonrisa–. Seguro está un poco ocupado, solo eso.

Mamá se encogió de hombros intentando bajar mi nerviosismo.

–No soy tan importan...

No pude terminar lo que estaba diciendo gracias al estruendo que hizo Troy al levantarse con fuerza de la silla, sus ojos me miraron llenos de furia y salió de la habitación dando un portazo molesto. Mamá comenzó a soltar algunas lágrimas desde la esquina en silencio.

–Lo siento–. Susurré arrepentida de haber dicho eso en voz alta.

–No quiero que repitas eso otra vez–. Mamá se limpió la lágrimas rápidamente–. Eres muy importante para nosotros, Mad, nunca lo olvides–. Su voz estaba rota, me dolía justo el pecho.

–Lo siento–. Repetí. Mamá solo asintió limpiando una vez más su cara para pasar a hacerse una coleta alta.

–Descansa, iré a tranquilizar a Troy–. Se puso de pie sin mirar atrás mientras caminaba directo a la puerta.

No tenía el valor de decir nada más así que solo asentí.

Me acomode mejor en la camilla, me hice una bolita y rodee mis piernas con mis brazos, solo quería descansar un rato.

...

Me desperté un poco confundida, no tenía ni idea de que hora era, me imaginaba que tarde por la noche ya que todo estaba oscuro. Había pasado otro día y Luke no había venido, eso me decepciona un poco, pero lo entendía, él era famoso y no tenía tiempo para muchas cosas.

Me senté en la camilla restregando mis ojos, aún estaba un poco cansada, quién sabe que hora era, quizá las ocho y nueve.

Dirigí mi vista a una esquina donde alguien estaba sentado tecleando en su teléfono con el brillo muy bajo, no alcanzaba a ver bien sus rasgos, pero por contextura era un hombre.

–Troy, ¿Que haces aquí?–.Mi voz salió horrible, rasposa. Me acerqué a tomar mi teléfono y Vi la hora, 21. Dios había dormido demasiado. Iba a ponerme de pie cuando esa voz me dejó paralizada.

Al inicio no reconocí la voz y cuando caí en cuenta, mi cuerpo comenzó a temblar con nerviosismo.

–Despertó bella durmiente–. Esa voz, la voz que tanto había escuchado por varios medios y que tanto había soñado con conocer.

Escuché pasos alejarse un poco y de repente la luz se encendió cegandome unos segundos. Un nudo se instaló en mi garganta, ¿Cómo se habla? ¿Cómo se respira?

–Dios, no sabía que vendrías hoy y me dormí y... Lo siento tanto–. Las palabras salieron atropelladamente de mi boca. Estaba avergonzada. Luke me miraba con una expresión entre sería y divertida.

–Si, está bien–. Me cortó, fruncí un poco el ceño ante su tono un poco hostil–. ¿Quieres un autógrafo? O quizá una fotografía. Tengo horas aquí y ya tengo hambre–. Su tono de voz era un poco apático, odioso. Me decepciono.

Quizá solo estaba cansado. Tenía horas esperando por mi y yo me había dormido como una tonta.

–Claro, una fotografía–. Desbloquee mi teléfono móvil con las manos temblando. Pareció notarlo ya que se relajó un poco. Con respecto a la fotografía, seguro saldría horrible, estaba recién levantada, había dormido tanto que seguramente mis ojos estarían hinchados, por lo menos no tenía cabello, no tenía que preocuparme por estar despeinada. Lo siento, un poco de humor negro.

Luke se acercó a mi, era mucho más alto que yo, mi estatura de 1.60 le llegaba casi al hombro, era bastante pequeña. Rodeó mis hombros con uno de sus brazos y se acercó un poco a mi cara. Mi corazón latía a mil por hora. Lo notó ya que soltó una risita.

–No estés nerviosa–. ¿Se supone que eso debía tranquilizarme? Pero no lo hizo ya que su tono de voz era hostil. Estaba molesto. Era una tonta por dormirme.

Una vez tomé la foto él se apartó. Aún estaba nerviosa, mis manos seguían temblando. Me miró desde su altura y me regaló una sonrisa, esa tan linda que siempre veía en las fotos.

–Amo tu música y estoy orgullosa de ti por todo lo que has logrado–. Hablé rápidamente. Eso pareció mejorar un poco su humor ya que había puesto una pequeña sonrisa en su rostro.

–¿Cómo te llamas?–. Preguntó con la sonrisa aún en su rostro. Mi sonrisa amenazó con flaquear pero no lo permití. Vino a visitarme y no sabía mi nombre. Me hizo sentir insignificante como si el día que ya no estuviese en este mundo nadie me recordaría.

–Mad–. Le regalé mi sonrisa más fingida, esa que ponía cada vez que las enfermeras venían a agujerear mi brazo.

–Gracias por apoyarme, Mad–. Se acercó un poco más a mi–. Ahora me iré–. Mi sonrisa se desvaneció un poco, era un poco contradictorio porque, no me agradaba la forma en que me estaba hablando, pero tampoco quería que se fuera. Él lo noto y tomó una expresión divertida–. Nos vemos pronto–. Y besó mi frente.

Dió media vuelta sin dejarme decir una palabra más y camino a la puerta sin mirar atrás. Estúpido.

Me deje caer en la cama soltando algunas lágrimas silenciosas. Nada había resultado como esperaba.

...

Me había dormido la noche anterior alrededor de las 22:30, pensando en todo lo que había sucedido.

Mi mente aún daba vueltas alrededor de todo,pensando si quizá no me había dormido todo hubiese sido distinto o simplemente debía ser así.

Me levanté para ir al baño a ducharme y cepillarme los dientes, pero me detuve al ver la puerta abrirse.

–Adivina quienes se van a casa hoy–.Mamá entró animada a la habitación, traía un bolso con ella y detrás, Troy venía entrando con una gran sonrisa.

–Hoy nos iremos, por fin–. Troy gritó. Les di una sonrisa de vuelta aún medio adormilada–. Ya vuelvo, debo buscar unas cosas para que nos vayamos. No me extrañen

–Luke vino ayer–. Comenté una vez que Troy salió. La sonrisa de mamá se ensanchó mucho más. Ella estaba feliz por todo lo que había logrado, no valía la pena decirle que mi ídolo se había portado como un idiota.

–¿Cómo fue?–. Mamá corrió a sentarse en la cama y tomarme la mano como una colegiala que le van a contar un chisme bomba–. ¿Es perfecto?

–Es más que perfecto–. Por lo menos no le estaba mintiendo–. Y eso no es todo.

–Soy todo oídos–. Mamá soltó emocionada.

–Me quedé dormida, mamá, y desperté a las 21h–. Me cubrí la cara recordando lo avergonzada que estuve ayer por la noche–. Y como si eso no fuese poco, lo confundí con Troy.

La risa de mamá no tardó en escucharse, me gustaba escucharla así, llena de vida y feliz.

–No puede ser, Maddie–. Soltó entre risas–. ¿Que te dijo cuando despertaste?

–Despertó bella durmiente–. Intente imitar su voz, mamá seguía riendo mientras yo sonreía por verla así–. También nos tomamos una fotografía.

Tomé mi móvil de la mesita de noche y le mostré a mamá mi foto.

–Salen hermosos–. Mamá de verdad estaba orgullosa mirando la foto. De verdad es la mejor mamá. Había perdido la cuenta de cuántas veces la había escuchado llorar creyendo que nadie podía escucharla.

–¿Fue tan lindo cómo lo esperabas? –Mamá me miró esperanzada.

–La verdad, no–. La expresión de mamá decayó al instante–. Fue mucho mejor, aunque no me propuso matrimonio.

–Dios, Mad, eres muy graciosa–. La risa de mamá hizo ruido por toda la habitación.

–¿Por que tan alegres por aquí?– la puerta se abrió, dejando ver a Troy con una maleta a cada lado. Se acercó y beso mi frente, justo como Luke lo había hecho la noche anterior–.¿Algún novio al que deba patearle el trasero?

–Pues lamento decepcionarte pero no hay traseros que patear–. Su expresión de tristeza fingida me hizo soltar una risita–. Luke estuvo ayer aquí.

–Y se quedó dormida hasta las 21–. Se me adelantó mamá–. Lo llamo Troy y él la despertó con un romántico "despertó bella durmiente"

–¿El pobre chico se quedo aquí hasta las 21h?–. Troy me miró y yo asentí –. Se enamoró de ti al verte dormida, Mad. Dormida te ves como un ángel.

–Troy, babeo mientras duermo, eso jamás pasará–. Rode los ojos con dramatismo–. Podemos acomodar ya y olvidar mi vergüenza, por favor.

–Como ordenes–. Troy hizo una pose militar y comenzó a ordenar mis cosas de aseo personal mientras mamá y yo nos encargaremos del resto de la habitación. Somos un gran equipo.

...

Ya habíamos montado todo el equipaje que trasladariamos hasta la casa, la verdad es que pasar tanto tiempo en un hospital ya lo hacía como tu segunda casa.

Una vez Troy encendió el auto, comencé a ver por la ventana como hacía mucho no lo hacía, el cielo estaba hermoso y el sol resplandecía aunque estaba un poco frío afuera, ya estábamos por comenzar invierno.

Esperaba pasar estas navidades con mi familia, hacía mucho que no pasábamos una linda navidad, con una linda cena que no fuese en la habitación del hospital, tenía mucha fe de que esta vez sería distinto.

Una vez que Troy estacionó el auto, comenzamos a bajar mis cosas, de a poco, no me dejaban hacer mucho. No me quejaría por ello.

Una vez adentro en la sala que contaba con dos sofás y una tv, deje algunas de mis maletas ahí, mientras me dirigía a la cocina con Troy a mis espaldas con una gran sonrisa. Mi primera impresión al entrar fue de risa, mi mejor amiga Charl y mi papá se estaban comiendo una gran rebanada de pastel de chocolate.

–¡Papá! –Troy gritó hacia papá que intentaba ocultar su boca llena de pastel con una sonrisa. Solté una risita–. Ese paste no era para ustedes, era para Maddie.

Troy se cruzó de brazos molesto mirando en dirección a Charl y a papá.

–En mi defensa–. Comenzó Charl limpiándose la boca con el dorso de la mano–. El señor Stephens, me pidió ser su cómplice.

Se encogió de hombros mientras papá la veía mal.

–No vuelvo a contar contigo, Charlotte–. Papá seguía mirándola mal, sonreí negando con la cabeza por esta escena–. En mi defensa, no dejaron una nota para decirme que era para Mad.

–¿No fue suficiente el Mad con glaseado en el pastel, cariño?–. Mamá se acercó a papá sonriendo para limpiarle un poco la comisura con su dedo.

–Tal vez–. Papá río causándome una risita inmediata. Troy lo miro mal otra vez–. ¿Como esta mi princesa?

Aquí venía una vez más esa maldita pregunta. Desde que enferme, las personas solían hacerme esa pregunta con mucha frecuencia. ¿Acaso no ven como estoy? Muriendo, obviamente.

–Estoy bien, papá–. Le mandé una sonrisa a él y se la dirigí a Charl–. Hace mucho no te veo, Charl.

-Estoy tan feliz de que estés aquí, Mad-. Charl corrió desde el otro lado de la mesa de la cocina, una vez llego a mi se abalanzo a abrazarme. Extrañaba tanto a mi mejor amiga.

Charl había estado ocupada con los exámenes del instituto y por eso no la había visto tan seguido. Yo lo había tenido que dejar hacia unos meses por el estúpido cáncer, aunque ya no tenía mucho sentido, ya que no tenía muchas esperanzas.

-Charl, ¿me ayudas a subir las cosas?-. Charl capto mi señal de inmediato ya que asintió tomando la primera maleta que consiguió en el pasillo.

Camine detrás de elle emocionada por volver a entrar a mi habitación, no extrañaría la angosta e incómoda cama de la habitación del hospital, jamás.

Una vez entre, note que nadie más había tocado mis cosas, mi cama estaba un tanto desordenada justo como la deje el ultimo día que me fui, mis zapatos estaban arreglados perfectamente en una fila como los había dejado y mi armario tenia justo la ropa que no me había llevado al hospital, mi laptop seguía en su lugar, todo estaba allí, justo como lo recordaba.

Entrar aquí me daba melancolía, tantos recuerdos buenos, con Charl, con mamá, con troy y papá. Incluso aquí habían recuerdos no tan gratos, pero seguía siendo mi habitación. Mi lugar seguro.

Una vez adentro, Charl tiro la maleta a cualquier lugar de la habitación y corrió a tirarse en el puff al lado de mi laptop, me miraba sedienta de información, me rei.

-Pues, cuenta yaa, ¿Cómo te fue con Luke?-. Charl junto sus manos esperando que algo saliera de mi boca.

-Pues fue un poco desastroso, debo confesar-. Me reí de mi misma caminando a la cama para sentarme.

-Reírme de tus vergüenzas es mi pasión-. Bromeo.

-Pues para empezar hice enojar a Troy diciendo tonterías-. Comencé enumerando mis desgracias mientras señalaba mis dedos-. Segundo, me quede dormida, nunca duermo tanto como lo hice ese día, me desperté a las 21h y vi a alguien tecleando en la esquina de la habitación, era un hombre por lo tanto pensé que era Troy, ¿Quién diablos entra a mi habitación si no es Troy?

Medio grito, si, aun me sentía apenada por todo eso, quien sabe a que horas habrá llegado Luke y yo dormida babeando. Charl estaba burlándose de mi vergüenza mientras yo rodaba los ojos.

-Dios, Mad, ¿Cómo pudiste dormir tanto?

-Eso me gustaría saberlo a mi-. Suspire-. Probablemente me vio babear-. Me estremecí ante ese pensamiento. Charl soltó otro risita, de verdad venía a burlarse de mi, no tenia dudas-. Luego de que lo llame Troy, vino lo peor, se comportó como un idiota, solo se tomó una foto y se fue, su tono de voz era hosco, quizá no quería estar ahí.

-Dios, Mad, quien sabe desde que hora estaba en pobre chico ahí-. Pues, Charl tenía razón, no lo había pensado, me había enfocado en mi drama, de que había sido un idiota pero no me había puesto a pensar cuanto tiempo había estado ahí, el es famoso y quizá estaba agotado-. ¿es perfecto?

-Es más que perfecto, Charl-. Suspire con dramatismo tirándome a la cama-. Estoy enamorada.

-Pues ya lo sabía-. Se burla.

-Hemos hablado mucho sobre mí, cuéntame, que tal el instituto-. Me acerque a la orilla de la cama para estar un poco más cercana a ella-. ¿Algún chisme que deba saber?

-El instituto, igual que siempre, muchas tareas-. Se encogió de hombros-. Y bueno sobre mi… quizá haya un chico que conocí hace poco.

-Estoy dispuesta a escuchar detalles-. Me senté más cerca de Charl como colegiala escuchando un buen chisme. Sonreí, me ponía feliz que mi amiga tuviese a alguien que la hiciese feliz-. De aqui no me moveré hasta escucharlos.

-Lo conocí en casa de una amiga, estábamos en una reunión y no paraba de mirarme-. Charl conto emocionada-. Ese día se acercó a mí y hablamos toda la noche. Le di mi número de teléfono y hemos hablado desde entonces, nos llevamos muy bien, de verdad.

-¿Se han visto?-. Charl se ruborizo al escuchar la pregunta y miro hacia otro lado-. No lo puedo creer-. Lleve mi mano hacia mi boca sorprendida-. ¿Se besaron ya?

Charl soltó una risita-. Que entrometida eres, Mad.

-Mira quien habla, subiste a mi habitacion porque estabas sedienta de la historia con Luke-. La mire mal en broma-. ¿Entonces eso es un si?

Charl asintió más sonrojada aún.

-De cuanto me he perdido-. Negué con la cabeza mientras llevaba mi mano hacia mi boca, haciendome lucir sorprendida-. No lo puedo creer.

Y asi transcurrieron algunas horas, entre risas y mucho cariño, hacia mucho no mentia así, viva y feliz. El estar en casa me llenaba de buenos sentimientos, me gustaba tener cerca a mi familia y poder verla justo cuando pudiera, era uno de los sentimientos mas gratos. Esperaba que siguiese así por algun tiempo más.

Luego de que Charl se fuese, me quede dormida alrededor de las 14:30, me levante y tome una ducha rapida y justo ahora me encontraba cambiándome de ropa, eran casi las 17, hoy también había dormido bastante, seguramente eran los medicamentos, tendria que averiguarlo luego.

Tome un suéter, ya que debido a mis defensas mamá había decidido no usar mucho la calefacción, ya que el frio mataba bacterias, tenia el medico hasta en casa. Camine al pasillo para caminar las escaleras abajo, con dirección a la cocina, moría de hambre, no recuerdo cual habia sido mi ultima comida del dia.

Una vez ahí, me encontré a Troy ayudando a mamá a cortar vegetales en la cocina con la cena, sonrei ante la tierna escena, y ellos imitaron mi gesto al verme entrar

-Despertó bella durmiente-. Troy se burló.

-No es gracioso, Troy-. Me cruce de brazos. Solo negó con la cabeza sonriendo.

-¿Quieres un trozo de pastel?-. Mamá pregunto sacando un enorme pastel de chocolate del refrigerador, al queso lo le faltaban dos rebanadas, así que intuyo fue el que Charl y papá se estaban comiendo cuando llegue, el recuerdo me hizo sonreír. Asentí.

-¿Dónde está papá?-. Pregunté sentándome en la barra de la cocina, al mismo tiempo que mamá ponía un trozo de pastel frente a mi.

-Fue por unas cosas al súper-. Mamá siguió en su labor de picar una cebolla mientras le decía a Troy que no se olvidara de revolver una cuantas cosas, se giró hacia mi-. ¿Te sientes bien?

-Estoy bien, mamá-. Asentí con un gran trozo de pastel en la boca, estaba demasiado llena para articular palabras. Mamá asintió dando por cerrado el tema. Lo agradecía, no era momento.

-¿Quieres ver alguna película después de cenar?-. Troy dirigió su mirada hacia mi, que asentí inmediatamente-. Tengo varias de terror que son buenas.

-¿y si vemos una romántica?-. sugerí.

-Ni hablar-. Troy me corto en el acto-. No me gustan las películas románticas. Son demasiado cursis.

Frunció el ceño mostrando su descontento con mi sugerencia.

-Te traen algún recuerdo?-. Me burlé y me miro mal-. Pero hay muchas románticas buenas, Troy-. Alegue.

-Ni hablar-. Repitió su negación.

-Eres muy terco-. Le puse mala cara a lo que me saco la lengua.

-Que maduro.

Su boca se abrió para decir algo más, pero el sonido del timbre, lo interrumpió.

-¡Yo voy!-. Troy caminó hacia la puerta.

-Seguramente es tu papá que se olvidó las llaves, no es primera vez-. Mamá metió una cuantas cosas al horno.

Asentí, así no me pudiese ver mientras me comía otra gran cucharada del pastel. Troy regreso casi corriendo a la cocina con un sobre blanco en sus manos. Lo tendió hacia mi, lo mire confundida.

-¿Qué es?-. lo tome entre mis manos. Troy se encogió de hombros.

-No lo se, simplemente me dijeron que era para ti, que te lo entregara.

Deje la cuchara con la que me estaba comiendo el pastel y me dispuse a abrir el sobre, lo que vi me dejo paralizada y emocionada a la vez. Lo primero que saque fueron dos entradas vip para el concierto de Luke, no lo podía creer.

-Son entradas-. Dije aun anonada. Mi hermano y mi madre me vieron felices, la sonrisa no cabía en sus rostros-. ¡Son entradas!-. Repetí en un grito.

Me levante y salte de la emoción, no puedo creer, iré a un concierto de Luke. Di otro saltito y ahí fue que me di cuenta que dentro del sobre aún había algo más. Una notita doblada dentro, me dispuse a desdoblar y mi corazón dio un vuelco.

“Espero disfrutes el show, voy a estar muy cerquita”

Xoxo. Luke.

Chapter 2

Mad.

Mi cuerpo seguía dormido mientras mi mente trabajaba a toda maquina desde la noche anterior. Había dormido pero digamos que gran parte de mi noche estuvo dedicada a las entradas que hay encima de mi mesa de noche.

Pensé que no volvería a saber nada de él, pero un dia después me había enviado un par de entradas como si no se hubiese portado como un idiota arrogante conmigo. Suspiré frustrada porque mis pensamientos me estaban dando preguntas que yo no podía responder. me dispuse a ponerme de pie y caminé hacia el baño a lavarme los dientes y enjuagar mi cara.

Una vez lavado mis dientes y mi cara caminé de vuelta a mi habitación, estaba batallando entre si cambiarme mi pijama, o simplemente quedarme así y bajar a desayunar. Mi flojera ganó, así que me propuse a bajar las escaleras hacia la cocina.

Mamá y papá probablemente estuviesen trabajando y Troy quizá en su cuarto jugando a los videojuegos, mi vida desde que enfermé era un poco aburr

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