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El piloto estrella

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Annotation

Madison es una chica tierna, apasionada, y muy decidida en lo que quiere para su futuro. Adora la danza y sueña con algún día vivir de ello. Pero mientras, estudia veterinaria porque ama a los animales. Ha sido criada por sus padres con unas enseñanzas muy claras, tiene que ser una buena mujer. Ella odia, y además, tiene prohibido, juntarse con personas que le gusten lo bruto y lo peligroso. Últimamente esta de moda, los programas de ralis, a la gente le encanta ver como tienen accidentes con esos coches o como queman rueda en sus pistas. Pero algo que ella no podía imaginarse, que iba a conocer al capitán del equipo de ralis de ese programa, se van a odiar a muerte, pero ninguno se espera, que se van a enamorar tan locamente el uno del otro.

Capitulo 1: Epilogo.

Mientras calentaba para mi entrenamiento de hoy junto a mis chicas, el ruido de la obra de al lado hacia que me desconcentrara totalmente. Me acerque a la radio del estudio para subir mas el volumen para no ser la única afectada. Me hice una cola en el pelo para que no se me metiera de por medio.

Mi amiga Janet, me miraba con estrés y confusión. Mañana nos íbamos a Los Ángeles por una gala benéfica para recaudar fondos por los animales abandonados y sin hogar.

Estudio veterinaria, así que participar en este tipo de eventos junto al deporte que mas amo, era lo mejor que me podía pasar en la vida.

Nuestra entrenadora, Camila, esta vez esta pasando de todas nosotras tres kilos y medio. Como capitana, debería de decirle algo, pero no quería poner ambiente mas tenso de lo que podía llegar a ser por culpa de su irresponsabilidad a veces. Era buena entrenadora, el problema es que a veces no nos prestaba la atención necesaria.

Me asome por la ventana viendo toda la maquinaria que estaban trayendo al terreno que esta ubicado al lado del estudio. Mi paciencia se agotaba por segundo.

-No puedo entrenar con este maldito ruido, es que no puedo más.- Janet frunce el ceño mientras apoya su frente en el cristal de la ventana.

-Es agobiante, y ni siquiera nos quieren decir nada.- Digo seriamente mientras me coloco mi ropa de entrenamiento.

El tiempo en los Ángeles iba a ser totalmente reducido, íbamos mañana por la mañana y volvíamos al día siguiente por la noche. La gala era pasado mañana. Al parecer se iban a reunir varios tipos de deportistas enseñando sus talentos, y no sé qué cosas más.

Al finalizar el entramiento de hoy, todas estábamos exhaustas, la danza, aunque no se crea, es agotadora y muy abrumadora. Tienes que tener una flexibilidad increíble, y si no la tienes, tal vez parezcas un playmobil intenta moverse al ritmo de las cintas y de la música. Janet me mira con su mejor negro, pegado a su rostro debido al sudor y cansancio que sentía, su respiración estaba totalmente entrecortada intentando recuperar el aire. Se tira al suelo junto a su bolso, y comienza a rebuscar totalmente a ciegas con su mano, su móvil. Al rato, puedo escuchar como comienza a ver videos. Lo de Janet, era increíble, tenía una leve obsesión por las redes sociales.

Mi obsesión últimamente era centrarme en mi carrera, y mis entrenamientos. Ella era mucho de novios, de chicos, de ligues, y de querer follar, pero yo no.

A mis 20 años, claramente, no soy virgen, no he tenido novio en mi vida, pero si he tenido alguna que otra aventura con algún chico que me de buenas vibras. Somos el día y la noche, a ella le encantaban los malotes, tatuados, piercings, fumadores, y todo ese rollo, a mi me flipan los intelectuales, inteligentes y respetuosos, nada que ver de verdad.

Sus ojos se abrieron como platos mientras miraba su móvil mientras me deje caer a su lado para ver que hacía. Se veía varios tíos juntos, muy musculosos, bailando juntos sin camiseta.

-Eres una pervertida.- Susurre.

-Dios, lo que daría porque me cogiera cada uno de ellos y me follara tan duro y fuerte que me hicieran olvidarme de como me llamo.- Muerde su labio inferior mientras pone sus ojos en blanco.

Solté una carcajada mientras me levanté a recoger mis cosas. Janet y yo vivíamos juntas. Estudiamos en la misma universidad, pero distintas cosas, yo estudiaba veterinaria y estaba en mi tercer año, mientras que Janet, estudiaba Artes escénicas. Ella era muy liberal, le gusta lo espontaneo, lo mío es, mientras más planeado este todo, mejor.

Soy una persona que me gusta tenerlo absolutamente todo recogido, y ordenado, saber donde esta todo, sin embargo, Janet es muy desordenada, le gusta mas lo espontaneo.

He de decir, que los planes espontáneos, son a veces mejores, se disfruta más, de las pocas veces que he podido hacerlo, lo he pasado genial, y todo a sido gracias a ella, pero eso sí, me niego en rotundo a probar a un malote de los que ella dice e insinúa, ella ha leído demasiadas historias de esas de ‘’la chica buena con el chico malo’’ y quiere tener la experiencia de ver a su mejor amiga, ósea, a mí, enamorarme de un malote, pero no.

Llegamos las dos a casa, para preparar las maletas ya que mañana tenemos que estar temprano en el aeropuerto. Ella se tira en el sofá, despreocupada para ver las ultimas noticias, mientras yo recogía toda mi ropa para ponerla en la maleta, y planificar mis outfits.

Comienzo a escuchar música, ya Janet estaba viendo ti tos, ya que parece que a ella le flipa escucharlo a todo volumen. Sus rasgos latinos no pueden ser de otra manera. Esta acostumbrada a la música bien alta, no me malinterpretéis, los americanos también, pero ellos, viven la música mucho mas que nosotros.

Me asomo al salón para verla mover la cabeza de un lado a otro mientras ve su teléfono. Me daba mucha envidia, se le da genial bailar, mueve muy bien las caderas, miles de veces cada vez que salgo con ella, un rato antes me vuelve a dar clases para poder menearlas como ella lo hace, sentir la música, vivirla, según ella, me sale por fin casi igual que ella, pero no se yo, no me lo creo todavía. Su pelo color cereza, le queda totalmente increíble con su tono de piel morena y sus ojos negros. Tiene mucho estilo, yo me siento muy afortunada de que ella, sea mi amiga.

Me tiro en el sofá a su lado, viendo su móvil también. No tenemos secretos, a veces nuestra amistad, da asco, porque las fotos que a ella le mandan, las vemos las dos, siempre depende del chico, cuando tenemos claro desde un principio que no queremos absolutamente nada con ese chico, pasan estas cosas.

A veces me siento mala persona, pero claro, ella hace eso, yo… yo no. Hay una razón muy razonable, yo no tengo tantos tíos como ella. Y otra buena razón, no hago lo que no me gustaría que me hicieran. Tampoco el chico se enteraría si hago eso, pero no sé, quiero tener mi mentalidad tranquila.

Veo como comienza a ver, a ese grupo de chicos, posando con sus coches de ralis que ella esta obsesionada con ver. Le flipan tanto los chicos, como los chicos, ella creo que simplemente disimula con lo de los coches porque son de ellos.

-Están increíbles.- Le da muchas veces al corazón, no ocurre absolutamente nada, es ella, que esta loca.

-Son unos imbéciles seguramente.-

-Espabila Madi, los inteligentes, no te van a dar una buena follada, y ni siquiera, suelen ser guapos.- Me da una pequeña palmadita en el hombro.

-Si son guapos.- Gruño.

-Dime uno, porque los dos últimos eran dignos para meterlos de cabeza en un cuadro abstracto, ¡no había por donde cogerlos!-

-¡Eres una exagerada! No estaban tan mal.- Abro mis ojos a la misma vez que mi boca para hacerme la sorprendida.

-Muy bien, dime entonces que paso con el ultimo.- Me sonríe de manera egocéntrica.

-No paro de hablar de su madre.- Conteste a regañadientes.

-Exacto, otro punto, o son feos, o no follan bien, o tienen a la madre hasta en la sopa.-

-Seguro aquel chico su madre estaría esperándole afuera del restaurante para que no llegara tarde.- Rei

-A eso me refierooo.- Ella vuelve a sacar su teléfono y se mete nuevamente en el mismo video que ella estaba viendo. -Atrévete a decir que son feos.- Me dice enseñándome el video.

-No son feos Jan, pero no es mi tipo.-

-Ahí ahí, ahí es donde quiero llegar yo, ya has dado un paso, sabes perfectamente que no son feos, pero tu crees que no son tu tipo, tus padres te han comido mucho el coco.- Me toca la punta de la nariz.

-No es eso, si no que… no sé, yo me veo al espejo y…- Me levanto hasta poder reflejarme en el espejo del salón. -Yo me veo, y no me veo con un tipo así, musculoso tatuado, me veo mas con un chico fino, refinado, con gafitas, guapo, no sé, es lo que pega conmigo.- Me giro para poder verle la cara a Janet, que ella me mira como si estuviera loca, con cara de asco, mientras entrecierra sus ojos al pedazo de tontería que acabo de decir, pero realmente, para mí, no es una tontería.

-Te tengo que dejar uno de mis libros de esos guarros que cuentan a la perfección como es un buen polvo con un tipo como el que yo te digo.- Se levanta para mirarme frente a frente, se cruza de brazo. -Madison, despierta, tienes una piel espectacular, tus ojos marrones que a la luz del sol se hacen verdes, tus labios rosas carnosos y tu pelo castaño.- Me acaricia el pelo. -Tienes una cintura preciosa, un culo increíble y unas tetas, ¡UNAS TETAS! Que parece que las tienes operadas ¿tu sabes lo que yo daría de tener las tetas así de redondas? Es que nunca voy a entender como es que no han perdido la forma.- Se cruza de brazos mientras bufa.

Le doy un pequeño empujón mientras me sale la risa.

-Necesitas un buen latino, o un fuckboy, que te de la noche de tu vida y te despierte de tu trance, ¿Qué es eso de chicos finos e inteligente? No no no no no, no lo acepto, joder, me niego.-

-Cállate ya.- Digo riendo, mientras me dirijo a mi habitación, ella viene de tras de mí, escucho sus pasitos. Comienzo a volver a coger mis prendas para ponerlas en la maleta.

-¿Qué es eso?- Dice nuevamente, con su misma cara de asco.

-Mi blusa.- La miro extrañada.

-¿Para cuando te vas a poner eso?-

-Para el aeropuerto.- Respondí dudosa.

-No, me niego, tienes demasiado estilo y esa camiseta no te hace justicia.-

-Joder Jan pero que no voy a ir a una pasarela, voy al aeropuerto.- Digo tirando la camiseta al armario.

-Mira, ponte esto.- Ella se mete en mi armario, y saca uno de mis pantalones de chándal grises. Y un top ceñido blanco. -Ponte esto.- Me lo coloca encima del armario.

-¿Eso?-

-Si, te pones el pantalón por debajo del ombligo, que se te vea el pantalón así mas anchito, marcando tu piercing del ombligo, y tu vientre marcado. Y este top te va a dar ese toque de cuerpazo.-

-Pero si voy al aeropuerto.-

-¿Vas cómoda con eso?-

-Em… si.- Digo poniendo mis brazos en jarra.

-Pues ya está, te pones tus collares dorados, que bueno en el control te harán quitártelos, pero da igual, antes muerta que sencilla. Con tus gafitas de sol, y tus Nike blancas, vas INCREIBLE.- Me dice remarcando cada detalle.

-Te hare caso.- Digo riendo mientras coloco la ropa que ella me acaba de dar, sobre mi silla para mañana ponérmela.

-Y ya si quieres ir sin sujetador y así también marcas piercing del pezón mejor que mejor.-

-No, para ir al aeropuerto no me pega nada eso así.-

-Ya te harás a ello, créeme.-

-Ya veremos.- Cerré mi maleta por fin, y la deje en el suelo para mañana.

-Eres toda una revolucionaria, vas de buena tía, pero tienes piercing del ombligo y del pezón.- Se tira en mi cama.

-¿Voy de buena tía?-

-Si, porque no te gustan los fucksboys, pero tienes piercing porno.-

-No son…porno…. Son mas bien los mas discretos que me pude hacer por mis padres estrictos, además no sé, me gustan, no los ve cualquiera, al menos el del pezón.-

-Pillina.- Me tiro al lado de ella en mi cama.

-Tienes que hacer la maleta, vas a ir con prisas a ultimo momento.-  

-Que siiiiiii, que ya voy.- Me responde con tono perezoso.

 

 

Capitulo 2: Un desconocido muy desagradable.

Son las 6 y media de la mañana, y me encuentro dando voces para que Janet se levante. Es muy pesada para levantarse, le gusta mucho dormir, a mi también, pero no cuando se que hay que coger un avión dentro de 2 horas, hay que estar con tiempo, hay de por medio una media hora de trayecto, y se que ella en 10 min no se prepara.

Me paseo por la casa mientras voy dejando mi maleta en la puerta de casa. Me visto tranquilamente y me echo perfume. Cuando salgo por la puerta, veo a Jan, con sus pelos despeinados, sus ojos hinchados de dormir, y apenas me dice nada porque ni siquiera tiene voz.

Entro al baño para lavarme los dientes, y ponerme mis cremas y mi protector solar. Soy una exquisita para cuidarme la piel, me gustaría que mi juventud durara lo máximo posible, eso, y que también me llena bastante cuidarme.

Janet entra con sus jeans puestos, y su top a medio poner, para hacer pis. La miro sorprendida, pero en cuanto cruza mirada conmigo, la evito completamente, algo

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