
Dulce Pecadora
- Gênero: Romance
- Autor: Candy Nairoby Aguasanta
- Capítulos: 33
- Status: Em andamento
- Classificação etária: 18+
- 👁 27
- ⭐ 7.5
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Sinopse
Perla se había casado con Dylan sin amor y había vivido un matrimonio estable con él por algunos años. Casualmente se topa con su ex de la adolescencia el cual le hace recordar momentos inolvidables quedando en contacto con él. Su amiga le aconseja de que intente algo con su ex Martin para ver si podría revivir la llama del amor. Pero eso no logra suceder ya que en un viaje inesperado hacia Australia, Perla conoce a Henry y logra entablar una amistad para después convertirse en una aventura, logrando ambos enamorarse uno del otro. Perla tiene que tomar una decisión al respecto ya que se corazón le pertenece a su amante Henry. Pero ambos tienen que enfrentar los desafíos que la vida les tiene al frente.
Prefacio
Me alarmé inmediatamente al ver a mi esposo mirando a Katherine fijamente. No apartaba la mirada de su minifalda, que de hecho estaba muy corta.
—¡Katherine! —grité furiosa.
Ella era mi enemiga y de seguro sabía que yo estaba aquí.
—¡Esa sinvergüenza lo está seduciendo! —añadí.
—¿De qué te quejas Perla? Eres infiel.
De inmediato aparté la mirada de aquella escena desagradable y la puse sobre mi tío que era quien me hablaba.
—¡Pero tío! —le llamé la atención—. ¡¿Por qué eres así?!
—¿Acaso no me equivoco sobrina? ¿Le eres fiel a tu esposo Perla?
Me quedé en mute, obviamente mi tío tenía razón pero era inevitable de que no sintiera celos por mi esposo.
—Tío no quieras tapar lo sinvergüenza que es Katherine, una cosa no tiene que ver con la otra y ella lo hace a propósito, puedo ser lo que sea, pero lanzarme a un hombre de una enemiga mía eso sería algo que yo no haría jamás —le dejé bien en claro a mi tío.
—Sabes muy bien sobrina de que no apoyo tus actos. Jamás voy a apoyarte de que engañes a tu esposo y eso lo sabes.
Entonces aparté mi mirada de mi tío y la puse sobre mi esposo y Katherine, por lo menos veía a la susodicha apartarse de mi esposo, pero eso era algo que yo iba a disfrutar llamando la atención de mi esposo Dylan. Me movilicé despacio llegando hacia mi esposo que se encontraba mirando las oferta, le toqué el hombro izquierdo con una de mis manos y seriamente hablé.
—Dylan.
Él siguio mirando las ofertas, estaba muy entretenido.
—Mi amor, ¿qué me cuéntas? ¿Ya gastaste todo el dinero de tu tarjeta?
—Dylan, te vi mirando a aquella mujer —comenté desagradablemente.
—¿A quién?
—¡A Katherine! ¡¿Vas a hacerte como que no pasó nada si lo vi todo?! —me alarmé de inmediato.
—Amor disculpa pero tú sabes que ella no me interesa. Quizas viste mal. Ella es la que me persigue —me respondió él.
Pero eso último que él había dicho no me gustó. Eso quería decir de que Katherine lo había intentado con anterioridad y me iba a escuchar definitivamente.
—¿Esa mujer Dylan te seduce cuando te ve? —decidí preguntarle.
—Cuando puede Perla y créeme que puede ser desagradable —me respondió él.
—Pero esta vez no pareció que te haya molestado Dylan —le reclamé porque lo que vi ese día no era un repudio de él hacia ella.
Dylan miraba las ofertas mientras conversábamos, era obvio que no quería verme los ojos. Porque en definitiva él había cometido una falta frente a mis ojos.
—Perla olvida eso. Prometo que no volverá a pasar —aseguró él.
Obviamente no iba a creele, pero iba a dejar ese tema hasta ahí. Katherine me iba atener que escuchar lo quisiera o no.
—Sigue realizando tus compras amor, seguiré conversando con mi tío —con esto me aparté de él y retorné hacia donde estaba mi tío.
Mi tío estaba tomándose un café y me miraba neutral.
—¿Pudiste resolver algo Perla? ¿No?
—Que pesado eres tío definitivamente. Pareces un ser sacado del infierno aveces —le contesté sinceramente.
Él se rio.
—Soy tú tío Mateo favorito —sonrió él.
—Aveces eres pesado tío. Espero que por seis meses no te acerques a mi esposo.
—¿Y eso por qué? ¿Tienes miedo de que yo le cuente a tu esposo? Perla créeme, yo no voy a contarle a tu esposo nada. Tú debes de cuidarte de Perla y de tus enemigas.
Él tenía razón. Mi esposo no era el problema. El problema eran mis enemigas y yo. Aunque yo trataba de cuidarme obviamente.
—Eso es algo tío que no tienes que repetirlo.
Vi la imagen de alguien pasar y me parecía muy conocido, por lo tanto le presté atención y seguí con mis ojos a aquel hombre que me había pasado, pero realmente era alguien muy conocido por mí, hasta que pude reconocer que era un ex novio de la escuela, era Martín aquel novio que juraba que era el amor de mi vida. Sentí curiosidad de saber de su vida y le seguí los pasos no sin antes haberme despedido de mi tío.
—Tío por ahí veo a Martín, voy a seguirlo, quiero saber que ha hecho todo este tipo con su vida —me expresé sin dejar de mirar a Martín.
—Creo que quien se irá de la tienda seré yo.
Reí un poco y coloqué mi mirada sobre mi tío por unos segundos, luego aparté mi mirada de él y la volví a colocar sobre Martín. Aproximé mis pasos hacia él y le toqué la espalda cuando estuve cerca, él se giró y se sorprendió al toparse con mi cara.
—Perla. ¿Qué haces aquí? —se dirigió hacia mí sorprendido.
La verdad era mucho tiempo sin ver nuestras caras.
—Martín —sonreí de inmediato—. Esta tienda es de mi tío Mateo. ¿Lo recuerdas? Aquel que te sacaba de la casa.
—Ah, sí. Lo recuerdo. Mateo, wow. Entonces Mateo es dueño de esta tienda. ¿Qué haces aquí? ¿Trabajas?
—Estoy de compras, y no trabajo aquí. Cuando le mencioné que te alcancé a ver me dijo que se iba de la tienda —le aclaré a él.
—Todavía Mateo no supera el tiempo aquel.
—No, Martín. No es eso. Es otra cosa que luego entenderás. Ya él no te recuerda como el chico malo. Aveces me dice que tú hibiese sido mi mejor pareja —le corregí a él.
—¿De verdad Perla? ¿Y por qué él dice eso? ¿Por qué se espanta al verme? —cuestionó Martín.
—Es por otra cosa, después te explicaré y cuéntame Martin, ¿qué de tu vida?
Estaba emocionada al estar hablando con él, fuimos novios y mejores amigos, tuve nostalgias al recordar algunas cosas, verdaderamente aquel tiempo fueron unos de los mejores momentos de mi vida.
—Mi vida se podría decir que ha estado regular. He tenido complicaciones pero he podido salir adelante. No me he casado, tengo una hija. Vivo solo y vivo el día a día. ¿Y tú Perla qué me cuentas de ti?
Dudé si contarle la verdad pero era mejor decir todo.
—Estoy casada y no tengo hijos —sonreí.
Él tambien me sonrió.
—Como debe de ser —dijo él.
Charlamos por un buen rato y pudimos aclarar algunas cosas del pasado.
Chapter 1. Conversaciones reveladoras con Miriam
Mi amiga Miriam estaba de vacaciones y había llegado al país como tres meses después. Ella quería que yo fuera a su casa y así lo hice. Fui a buscar lo que ella me había traído.
—¿Perla y en qué haz quedado con Martín? —me preguntó Miriam de inmediato.
—Miriam —inmediatamente le llamé la atención—. No creo que debemos de hablar de ese tema. Lo nuestro quedó en el pasado y Martín en ningún momento me habló de que quería tener algún encuentra conmigo. ¿Me entiendes?
Ella rodó los ojos.
—¿Qué tiene de malo que te acuestes con él? ¿Acaso no lo haces con otros? —me cuestionó ella, quería ver el mundo arder.
—Por el momento no pienso tener nada con él.
—¿Y si él se aproxima a ti con otras intenciones? ¿Lo rechazarías Perla?
—No lo sé Miriam. Y dame lo que tienes que darme.
—Espera... —ella pausó por unos breves segundos—. Ocasionalmente él me escribió por Facebook. Dijo que quiere ve









