
Dioses perdidos
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Annotation
Akira es la nueva diosa del rayo y el viento, Ella es una diosa suprema, señora de los cielos, la luz y las tormentas, con una personalidad terca y orgullosa. Es una mujer que tiene problemas para demostrar afecto, lo que le da una apariencia ruda y salvaje. Todos la conocen como la líder relámpago y entre los dioses es venerada por su habilidad en la estrategia, la batalla, la magia y su carácter frío en la guerra. Pero en realidad esconde una persona muy tímida y dulce que le cuesta expresarse. Es orgullosa y suele tener una actitud cortés y respetuosa. Es conocida por ser sabia y justa, bendecida con la belleza y el conocimiento. Es por esto que es la primera en la línea para heredar el trono de los nuevos dioses. Ella tiene su manera de ser y cree que solo su hermano la entiende. Pero un día Akira es traicionada por quien menos lo espera, su hermano Tyr, cae a la tierra. Desarmada, muy herida y como un semidiós, al caer su instinto grita y clama por sobrevivir. ella le da su divinidad a un hombre moribundo antes de perder la conciencia y junto a esta gran parte de sus recuerdos debido a una maldición que su hermano grabó en ella, una maldicion que sella sus recuerdos de dios supremo. Un dios supremo sabe quién es y por qué es quien es. Si no sabes quién eres, no puedes ser un dios. Thomas Scott es un poderoso hombre lobo Alfa de la manada Abyss, la manada más poderosa de todo el oeste de Estados Unidos, pero es el tercero de sus cuatro hermanos, todos alfas y de partos distintos, por lo que el liderazgo de la manada Abyss se encontraba en constante conflicto desde hace muchos años. Thomas, a pesar de ser el menor, era el más fuerte de sus hermanos esto debido a la marca de la diosa con la que nacio siempre fue visto cono el nino elegido, por lo que sentía que sus hermanos se habían aliado en su contra. Un día, tras regresar de la universidad de Alfas, fue emboscado por dos de sus hermanos, brutalmente atacadon a pesar de que lucho ferozmente lugran mal herirlo y arrojarlo por un acantilado. A duras penas logra sobrevivir, gracias a una voz celestial que decidio traerlo guardar en el algo muy valioso el esta a punto de morir cuando de repente un poderoso rayo cae frente a él. De este rayo, una preciosa mujer pelirroja de piel pálida cae desmayada. Al principio no sabe que o quien es, pero rápidamente su embriagador aroma la delata como su verdadera compañera y, a pesar de sus heridas, no está dispuesto a dejarla en ese bosque sola. el va a cobrar venganza no solo por el sino para darle todo a su nueva companera, pero la venganza puede esperar a que su nueva compañera esté bien.
Capítulo 1 traición parte 1/4
Advertencia: esta novela tiene contenido, para mayores de 18, tiene contenido sensible, desde escenas violentas, hasta s*x*, y lenguaje explícito.
Grandes explosiones se escuchaban en todas partes, gritos, el claro sonido de la carne contra carne, y el intenso olor azufre, sangre y muerte me rodeaba, vi como un Bárbaro corrió hasta mí con un hacha solo gritaba como un salvaje y no mostraba la mínima táctica o señal de inteligencia. Rápidamente levanté mi espada derecha, detuve su hacha y con la espada en mi mano izquierda corte su abdomen de forma rapida y certera, pude notar que había dos idiotas más detrás de él asi que lo patee. con fuerza. Este salió volando y chocó en seco contra uno de los Isos, salte de donde estaba cuando llegué a una buena altura lancé mi espada izquierda a la cabeza del segundo Iso, está lo atraveso y cayó muerto.
No tuve tiempo de recuperar mi espada, escuché un leve zumbido acercarse, voltee y tome la flecha con la mano izquierda, mirando por sobre mi hombro de reojo para ver al tirador sus ojos dorados se encontraron conmigo y pude ver cómo tembló.
Eso Solo duro unos segundo inmediatamente aterrice sobre el hombre que acababa de derribar y desatore mi espada clavada en el, guarde mi espada derecha, y tome la flecha con esta mano, corrí en la dirección de origen de la flecha, rápidamente pude ver al arquero un hombre joven de contextura delgada y firme pero muy ágil, de rasgos altos y con piel morena, un Iso poco común.
No tuve mucho más tiempo para apreciar su figura el al verme no dudo en dispararme, pero aún así no fue difícil destruir sus flechas con mi espada, el chico era ágil lo admito pero yo era mucho más diestra en esto, cuando ya estaba a solo cinco metros de el lance la flecha con fuerza.
El trató de saltar para esquivar solo por esto la flecha no se clavo en su cara sino en su hombro, era bastante listo cualquiera hubiera saltado a los lados pero eso sería peor ya que si saltaba a la derecha mi espada izquierda lo recibiría, y a la izquierda del chico había tantos cadáveres que sería estupido solo lanzarse sobre ellos y esperar a que le llegará una muerte segura por la espalda, él decidió recibir el golpe donde no sería letal dándose la oportunidad de tener distancia, mire al Chico del clan Iso bastante sorprendida ellos por lo general sólo dependían de su fuerza física eran un clan poco calculador, y algo brutal al punto de ser considerados bárbaros por lo que me sorprendió la astucia de este joven arquero.
era una verdadera lástima que fuera un guerrero enemigo, sin pensar mucho más no le di tiempo a recuperarse justo cuando cayó lo patee en el estómago él cayó al suelo un poco más lejos, levante mi espada, tenía planeado acabar con el rápido, pero él interpuso su arco como último recurso, lo levantó y detuvo mi espada, me sorprendí un poco al ver que un simple rco pudo detener brevemente El Paso de mi espada, pero claro que eso no duró mucho casi unos segundos después todo el arco crujio ruidosamente, comenzó a astillarse y después de que afloje mi ataque el arco cayó hecho pedazos, el chico me miró a los ojos, lleno de terrori y casi pude ver cómo gritaba <m**rd*> con los ojos, estaba aterrado pero no retrocedió y jamás apartó la mirada.
Era mi turno de decir <m**rd*> definitivamente este chico era de mi gusto, le mire fijamente no debería tener más de veinte años por lo que tomé una decisión algo rápida, con la mano que tenía libre tomé al chico del cuello él, me enfrento, con La mirada llena de miedo pero aún así me enfrento.
Sonreí por ese hecho y abrí un portal justo detrás de él. Y sin darle tiempo a reaccionar lo dejé caer en este, lo último que vi de él fue su mirada llena de confusión y terror.
Fue una reacción muy correcta pues lo que le esperaba no sería mucho mejor que otra cruel guerra perdida.
Olvidándome de él volví a la batalla,
no debía desconcentrarme los Isos habían atacado una de las ciudades bajo la protección de mi padre, yo se claramente que ellos hacen esto por desesperación era invierno y probablemente no tenían comida pero ese realmente no era nuestro problema, ellos se resisten a obedecer las órdenes del Rey de los dioses ARKit mi padre, y ellos son lo suficientemente estúpidos como para no concentrarse en buscar comida antes del invierno.
Aquí en Gea la tierra era próspera pero la naturaleza no dejará de ser lo que es ni siquiera por nosotros los dioses. Era por eso que no tuve piedad y guié a todo mi ejército para sacar la plaga de mi territorio.
*****
Tres días después había sacado al Último Iso de Priona. La ciudad más pequeña y cercana a las tierras del silencio, trate de no matarlos a todos solo a aquellos que parecían muy fuertes o instigara a los demás a continuar con el ataque, Gracias a los sabuesos del infierno pude capturar a todos, muchos de ellos ya habían emprendido la retirada, o se habían rendido. Mi plan no era matarlos sabía que eran un pueblo violento pero solo atacaron por desesperación por lo que tomé la decisión de quitarles las ganas de seguir cagandola.
- CLAN Iso!!!... Yo soy la gran Akira Prime Hija de ARKit Prime rey de los dioses señora del tiempo y las dimenciones, yo soy el general que acaba de derrotarlos- me presente con fuerza para que todos me escucharan, mire al pequeño ejército derrotado frente a mí y continué.
- se las razonas de su invasión- al decir esto todos me miraron con sorpresa, igual solo lo ignoré- pero eso a quien le importa? ¿Tienen hambre? - pregunte con una sonrisa gentil que murió pronto.
- Nadie los mandó a no prepararse para el invierno, ¿no tienen recursos? No es nuestro problema, ustedes se negaron a seguir al Rey ARKit y aún así codician lo que proveemos ?, Bastardos estúpidos debería matarlos a todos aquí y ahora- pude sentir el terror que fluyó de todos ellos cuando dije esto.
- pero en cambio seré compasiva - sonreí de medio lado y levanté mi mano para dar la señal - solo ejecutare a uno.
Al decir esto mis subordinados trajeron a un hombre alto y robusto de ojos grises y piel morena, él era un hombre de unos cincuenta años, para mi no era más que un bebé recién nacido pero para los mortales era un Antiguo Guerrero. Mis hombres lo pusieron de rodillas frente a mi, Mire al líder de este ejército, el estaba golpeado y maltratado, todo por cuenta mía, le sonreí y lo tomé del cabello levantándolo hasta mi altura y lo hice mirar a su pueblo
- Mira a tu gente- susurré en su oído- este es el resultado de tu mal liderazgo- esta vez lo dije en voz alta para que todos escucharan
- Basta - el hombre *p*n*s pudo gemir esa palabra.
- Eres un hombre patético que no pudo darle seguridad a su pueblo- continue en voz alta- buscando tu propio placer y diversión ignoraste tus deberes y buscaste una solución egoísta a tu error- dejé caer al hombre al suelo y apunte a la puerta ahora cerrada de la ciudad con un dedo- causaste temor y sufrimiento a los ciudadanos de mis tierras por tu patética existencia !!!!- ahora miraba al ejército en general - QUIÉN PAGARÁ POR LAS VIDAS DE LOS CIUDADANOS QUE SE PERDIERON? !!! - exclamé dejando salir algo de mi furia.
Mire al ejército frente a mi dejando salir mi aura aplastante inmediatamente muchos cayeron al pisos otros tosían desesperados por aire y algunos se desmayaron pocos lograron mantenerse en pie.
Los observé sufrir durante algunos minutos pero ya pasados cinco minutos los que se mantenían de pie habían caído de rodillas y muchos estaban desmayados así que reprimí mi aura y espere a que se recuperaran un poco.
- Aún así seré misericordiosa, si me juran lealtad dejaré que su pueblo viva en una de mis ciudades, se les dará comida, educación, trabajo y la oportunidad de entrenar y vivir mejor - dije con calma ya que mis palabras eran honestas, pero después de verlos por un instante endurecí mi rostro- pero estarán sometidos bajo mi ley y palabra. -Al decir esto pude escuchar el bufido de muchos- de todas formas es su decisión y eso puede esperar.
Todos me miraron sin entender, en ese momento mis hombres levantaron sus lanzas para que todos en el ejército se quedaran en su lugar, ya que lo que vendría a continuación puede que los inquietara.
- igualmente comenzaré mi juicio- al decir esto patee al hombre agachado frente a mi y una vez en el piso, pise su estómago - Hutred de Bastos “EX” líder y comandante del pueblo Iso. Yo te condeno a muerte por el crimen de atacar mis tierras y el pecado de fallarle a tu pueblo- un silencio poco esperado se extendio en el lugar pensé que los Isos armarian un escándalo pero al contrario sólo miraron en silencio- tres días duró el ataque así que tú ejecución durará tres minutos.
Al decir esto pude notar como ninguno de los Iso entendía mis palabras pero eso no importaba pronto verían de lo que un Dios es capaz, le di la señal a mis hombres y ellos pusieron a Hutred en el centro de la tarima de piedra que había creado, él estaba bastante golpeado pero por lo que veía luchaba con mucha fuerza tal vez si sabía lo que pasará a continuación. Una vez encadenado en el centro. Lo dejé ver a su pueblo por última vez.
- despídete de ellos - exclame para esperar sus últimas palabras.
- QUE ESPERAN BASTARDOS ??!! - grito más fuerte de lo que esperaba- SÁLVENME NO VEN QUE ESTA PERRA MATARÁ A SU LÍDER?! SÁLVENME !!!
- solo muere - Dije ya cansada de este patético ser,
levanté mi dedo índice a cielo, susurrando levemente el llamado, en menos de un instante el viento se volvió violento, el cielo se nubló y nubes de tormenta hicieron su entrada, rayos y relampagos se asomaron respondiendo a mi llamado y cuando baje mi mano apuntando al Barbaro un potente rayo castigador cayo sobre el, sus gritos de dolor no se hicieron esperar, era un rayo de castigo eso significaba que mataba lentamente, el barbaro solo grito, y gimio retorciéndose de dolor en el duro suelo, el rayo solo estaba destinado a proporcionarle dolor, no lo mataria, solo moriria una vez que este se detuviera exactamente dentro de tres minutos.
Durante esos tres minutos, los Isos observaron en silencio y horror mientras su líder sufría bajo el castigo divino. Al final, cuando el rayo finalmente cesó, el cuerpo de Hutred yacía inerte y humeante en el suelo de roca, su vida había llegado a su fin.
Con la ejecución cumplida, me dirigí nuevamente hacia el ejército derrotado de los Isos, quienes permanecían en silencio y con expresiones de temor en sus rostros.
- Ahora, ¿quién será el nuevo líder de los Isos? -pregunté con firmeza, esperando ver quién daría un paso adelante para asumir el cargo.
La tensión en el aire era palpable mientras los Isos se miraban entre sí, hasta que finalmente un joven de cabello oscuro y ojos brillantes dio un paso al frente.
-Yo, Kael, me postulo como el nuevo líder de los Isos -declaró con determinación, mirándome directamente a los ojos.
Sonreí ante su valentía y decisión.- Muy bien, Kael, acepto tu liderazgo. Pero recuerda que ahora estás bajo mi jurisdicción y deberás cumplir con mis reglas y órdenes -le advertí con seriedad.
Kael asintió inclinandose en sumisión, y aceptando mi condición. Con eso, la situación se calmó y los Isos después d entrarme lealtad comenzaron a cumplir con mis mandatos, preparándose para ser integrados a una de mis ciudades bajo mi protección.
Chapter 2 Traicion 2/4
Al finalizar la batalla y asegurar la sumisión de los Isos, me retiré a mi palacio en las alturas, sintiendo el peso de mi papel, a pesar de mi máscara fría y decidida en el campo de batalla, en mi interior me sentía agotada y perturbada por la violencia que había presenciado y causado. Se que lo hacía parecer fácil pero era terrible recordar como a sangre fría acabé con la vida de tantos.
En ese momento recordé al joven ISo que había enviado a la cámara de reforma y ya con ganas de ver el cambio Llame a Maki uno de mis sirvientes más leales y el responsable de entrenar a mis nuevos discípulos, no había pasado más de un minuto cuando las puertas se abrieron, un hermoso hombre de tez oscura ojos verdes y rasgos elegantes, acompañado por un precioso y largo cabello lacio. Oscuro como la noche. El se presentó ante mí con un esmoquin impecable y junto a él estaba el joven arquero de hace tres días, ahora pulcramente vestido con un traje solo un poco menos espléndido que el de M











