
ATADA AL ALPHA
- Genre: Werewolf
- Author: Escritor de la luna
- Chapters: 78
- Status: Completed
- Age Rating: 18+
- 👁 568
- ⭐ 7.5
- 💬 339
Annotation
Violet es una mestiza omega que, a los 6 años, se encontró con el lobo que rompería su corazón. Lo que comenzó como un cuento de hadas junto a su compañero destinado se convirtió en una pesadilla. ¿Qué podía ser peor que ser rechazada por el compañero que la luna te asignó? La respuesta era ser rechazada por el alfa de la manada, dueño de todo e incluso su jefe. Aarón Connor es el director ejecutivo de una poderosa constructora llamada Alpha Connor. Además de su cargo como CEO de su imperio familiar, Aarón es el siguiente en la línea de sucesión para ser el alfa de Red Moon, un fuerte clan de licántropos. Violet Swan es una joven loba rechazada por ser mitad humana. A la edad de 6 años, fue salvada por Aarón, y desde el momento en que el joven lobezno la rescató, el lazo del destino los unió para siempre. Sin embargo, el lazo de la luna no fue suficiente, ya que Aarón rechazó a su loba por ser una omega híbrida. Pero esto solo de palabra, porque aunque Aarón negara sus sentimientos por su compañera, no permitía que ningún otro pusiera sus garras en lo que él consideraba suyo.
INTRODUCCIÓN
HOLIS, HOLIWIS, HELLO EDTA HISTORIA SERÁ ACTUALIZA SSBAFOD Y DOMINGOS LOBITOS.
Me pregunto porque la vida es tan injusta conmigo ¿Acaso es un pecado ser diferente? Diariamente me hacía esa pregunta.
Para algunos, mi sueño era una tontería, pero para mí era lo más importante aunque fuera impensable.
Las lágrimas se deslizaban una tras otra por mis mejillas, luego de ir al cielo y sentir que tocaba las estrellas con mis manos, bajé al infierno de un solo tirón. De un puntapié quité las sábanas y corrí al baño.
— ¿Por qué? — cuestioné con mis labios temblorosos entrando al baño.
Deja de llorar Violet, él no merece una lágrima más — me decía una y otra vez, con la única intención de convencerme.
Mi espalda se deslizó tras cerrar la puerta hasta que mi trasero tocó el frío suelo de mármol que me hizo dar un respingo. Me levanté de inmediato casi dando un salto y me puse a llenar la bañera, necesitaba limpiar mi cuerpo de cualquier rastro que Aarón hubiera dejado. Aunque sabía que eso no funcionaría, al menos me haría sentir un poco mejor.
Una vez completamente llena, entre y mis lágrimas no paran de rodar por mi rostro, las que afortunadamente se confundían con el agua.
— Violet — escuchar su tono de voz autoritario, hace que mi corazón comience a latir desesperado, cómo si en cualquier momento fuera a salir de mi pecho.
No respondo, me quedo completamente callada, pero ya lo tengo dentro del cuarto de baño acercándose a mí.
— ¿No escuchas qué te estoy hablando? — se sentó en el borde de la bañera y me miraba con sornia.
— Vete — mi voz suena muy baja, pero estoy segura que me ha escuchado. — ¿Porqué te fuiste así de la cama? — inquirió con una extraña gentileza.
— Ya obtuviste lo que tanto querías Aarón, ahora déjame en paz — susurre arrastrando las palabras. Tenía mucha rabia, tristeza y miedo en mi interior en partes iguales. Abracé mis piernas con fuerza, en un intento en vano por mantenerme segura.
— ¿Estás asustada cachorra? — pregunta burlesco y tomándome de la barbilla obligándome a mirarlo — Ya lo peor ha pasado, pastelito — musita sin soltarme. — ¡No me llames así! — quitó su mano de mi rostro de un manotazo. Su rostro cambia y me toma con hostilidad de mi cabello castaño empapado de agua, no ejerce la fuerza suficiente para lastimarme. — ¿Por qué no puedo tocarte? — pregunta Aarón con fingida inocencia — Te llamaré cómo se me venga en gana Violet, eres mi pastelito pequeñuela.
Aarón me suelta con brusquedad quitándose la ropa y entrando junto a mi a la gran tina tomándome, ahora sí, de manera posesiva por la cintura haciéndome sentir un escalofrío recorriendo todo mi cuerpo.
Asustada, grito intentando salir del agua inútilmente, luchar con Aarón es una tarea difícil y su aliento cálido sobre mi cuello me eriza la piel ante su tacto.
— Escúchame muy bien Violet — murmura cerca de mi oído — Porque diré esto una sola vez pastelito — es un lobo de piel blanca y cabello negro cómo una noche sin luna — No te quiero ver con ningún asqueroso lobo, ni mucho menos humano — amenaza — Tú eres solo mía pequeña estúpida.
— No es justo — sollozo.
— No, no es justo para ti eso lo sé muy bien — acaricia mi cabello mojado — Y no me importa, para tú desgracia resulta que eres mi compañera — mi pulso se acelera — No te amo, pero no pienses que dejaré que algún imbécil tome lo que es mío.
— ¿Porqué tienes que ser así, Aarón? — cierro mis ojos tras preguntar para intentar detener mi llanto — Tú mismo lo has dicho, no me quieres, solo nos une este m*ld*t* lazo que tanto odias — continuo — Entonces, ¿Porqué me castigas de esta manera? — cuestiono cabizbaja y sin fuerza.
— Es tu castigo por ser una niña estúpida, he debido dejar que te ahogaras en ese m*ld*t* río — besa mi cuello haciéndome cosquillas que odio sentir, pero la sensación en mi pecho es de hundimiento.
Sus palabras se sienten cómo dagas entrando lentamente en mi cuerpo encajandose en mi carne.
— ¡Entonces debiste haberme dejado morir! — grito furiosa, haciendo que me arda la garganta. Ya no soporto sus humillaciones, de haber sabido que salvarme la vida, me iba a costar tan caro, hubiera preferido morir en la caída aquel día.
Luego de esas palabras hirientes, Aarón sale de la tina dejándome destrozada emocionalmente, el agua escurre por la espalda del lobo de cabello negro dejando rastros a su paso.
Me sumerjo completamente en el agua frotando mi cuerpo para remover el rastro de su olor, Pero por más que tallo mi piel ya enrojecida y con brusquedad. Aarón sigue intacto.
——🩶——
Con tan solo doce años mi tranquila caminata se vio interrumpida por un grito infantil, corrí buscando la fuente de dicha súplica de auxilio cuando veo un pequeño cuerpo ser arrastrado por la fuerte corriente de aquél río. Sin pensarlo dos veces me sumerjo en el agua para rescatar al niño.
— ¡Resiste, te ayudaré! — el miedo y los sollozos es lo único que logro escuchar de su parte.
Con esfuerzo, lo atrapó llevándolo a la superficie sacándolo de las aguas heladas. Y desmayado lo coloco lejos de esta e intento despertarlo, pero nada parecía funcionar y es entonces que en un rápido movimiento me inclino y le doy respiración boca a boca.
De pronto, un par de ojos ambarinos muy brillantes por las lágrimas acumuladas, me miran asombrados y cómo si no pudiera creer que esté vivo. No puedo negar que al ver esos ojos dorados siento una extraña corriente por todo mi cuerpo, mi lobo interno se descontrola extasiado ante la dulce fragancia que emanaba de su pequeño cuerpo, debajo del mío.
— G-gracias… — titubea en un hilo de voz y vuelve a llenarse de lágrimas sus ojos. Se abalanza sobre mí con los brazos abiertos sin siquiera esperarlo — ¡Tenía mucho miedo, por un momento creí que moriría!
De manera consciente correspondo al contacto. Y mi ceño se frunce por la confusión.
— Oye niño ¿Cuál es tu nombre? — musitó y se aparta para verme a los ojos.
— No soy un niño — entre hipidos seguimos viéndonos a los ojos, sintiéndome totalmente confundido — Soy una niña, me llamo Violet.
— Violet — saboreo el nombre de la castaña frente a mi — Eres una niña tonta ¿Lo sabías?
— Yo…
— ¿Cómo has podido meterte con la corriente tan fuerte? Pudo pasarte algo, si yo no hubiera llegado…
Me callo de golpe al sentir como la pequeña se aferra a mi con todas las fuerzas nuevamente. Sé que tiene miedo, no es para menos después de lo que pasó. Sin embargo, por alguna razón desconocida no me gusta escucharla llorar, eso sumado a ese aroma tan dulce que me hace sentir diferente una vez más.
Sin pensarlo, correspondo el abrazo sin querer soltarla, queriendo que se quede entre mis brazos para sentir el ferviente deseo de querer protegerla. Recuerdo las palabras de mi abuela Genna: _<cuándo sientas que todos tus sentidos llegan al límite y tú corazón quiera salirse de tu pecho desbocado al percibir la fragancia única allí es cuándo sabrás que encontraste a tu loba Aaron›, en aquel momento no comprendí las palabras de mi abuela, pero ahora todo es diferente, ya no soy un niño pequeño y entiendo que ella, sin dudarlo, es mi pequeña loba.
La pequeña Violet me mira y me quedo estático, sin saber que hacer ni cómo reaccionar para no asustarla ahora que los recuerdos de la conversación con mi abuela, llenan mi mente.
— No vuelvas a hacer una tontería como esa Violet — la regaño con firmeza — De ahora en adelante, seré yo quién cuidare de ti — dictaminó con seriedad.
— ¿Cuidar de mi? — pregunta confundida ante mis palabras. Asiento poniéndome de pie y pidiéndole que me dé su mano.
— De ahora en adelante seré yo quién te cuidaré de todos y cuándo sea el líder de la manada, tú serás lo luna — me mira con ojos brillantes, ahora no por las lágrimas, sino algo más — Así que no quiero verte con otro que ni sea yo — debe ver la seriedad de mis palabras, ya que no dice absolutamente nada.
——🩶——
Molesto, golpeó el colchón, viendo cómo mi vida ha cambiado desde que decidí salvar a esa pequeña tonta de aroma dulce. El consejo me impondría todo, lo que haría y hasta con quién me casaría y en mis planes, definitivamente Violet no estaba, por el hecho de ser mestiza. Mancillaria el linaje de los Connor.
— Se que soy un hijo de perra al torturarte — gruño — También, se cuánto mereces ser feliz pastelito, pero la sola idea de que alguien más te ponga un dedo encima, me enfurece y solo quiero asesinarlos — me peino el cabello hacia atrás — No me importa cuánto me odies, no dejaré que alguien pose sus ojos en ti, eres mía Violet Swan, lo has sido desde aquella vez que te salve y no podrás cambiarlo.
CAPITULO 1
Definitivamente la noche anterior ha sido una que preferiría no recordar nunca en mi vida. Cuando llego a casa, el olor a tocino me hace agua la boca.
— Ezra — espero una respuesta, pero simplemente no escucho nada. Entro a la cocina y es allí que lo veo sentado, esperándome con un semblante bastante serio — Creí que no estabas — digo por inercia. Al ver lo que viene a continuación tomo asiento frente a mi padre esperando sus palabras. «solamente no le digas que estabas con quien ya saber» pienso, meditando en lo deba decir papá.
— Recibí una llamada de tú hermano, Violet — comienza — Esta preocupado porque no llegaste a casa — no respondo y dejo que continúe — Sabes perfectamente que no me gusta que estés sola por allí, dijiste que…
— Ya sé lo que dije padre — me levanto molesta de la mesa, no necesito que me lo recuerde — ¡Ya no soy una niña y sé cuidarme sola! — desvío la mirada harta de su sobreprotección.
Entiendo que mi padre











