Alphanovel App

Best Romance Novels

Book cover
Updated

Buscando una esposa para el CEO

  • 👁 27
  • 5.0
  • 💬 1

Annotation

Karen Gutierres es una asistente personal eficiente, leal y enamorada en secreto de su jefe, el apuesto CEO Daryl Ferrer. Él, en cambio, es un mujeriego empedernido que puede elegir a la mujer que quiera, pero todo cambia cuando el padre de Daryl muere y le deja una condición en su testamento: debe casarse y permanecer junto a su esposa durante un año, si quiere disfrutar de una gran herencia. Desesperado, Daryl le pide a Karen que le ayude a encontrar a la mujer ideal para un matrimonio de conveniencia, sin pensar en sus propios sentimientos la joven secretaria inicia la gran búsqueda, justo en ese momento comenzara a vivir los días más amargos de su vida Pero cuando ninguna de las candidatas cumple con sus expectativas, Daryl toma una decisión drástica; le pide a Karen que sea su esposa, le ofrece firmar un contrato por amor ¿Podrá Karen soportar la farsa de ser la esposa de Daryl, sin perder su corazón en el intento? ¿Qué pasará cuando el año termine y el contrato de matrimonio se rompa? Descubre la respuesta en esta apasionante novela romántica, llena de humor, drama y erotismo, que te hará vibrar de principio a fin

Chapter 1

A las seis de la mañana, suena el reloj despertador y Karen sale disparada de la cama. Estaba acostumbrada a llegar temprano a la empresa donde trabajaba como asistente personal de un CEO bastante poderoso y, aparte de eso, extremadamente guapo. Llevaba en ese lugar poco más de un año y, desde el primer momento en que lo vio, quedó totalmente flechada. El detalle era que él tenía ojos para todas menos para ella. Para completar su desgracia, él la consideraba su persona de confianza, al extremo de contarle con cuántas mujeres salía cada día. Eso le hacía añicos el corazón, pero con una fabricada sonrisa, se reía de todo lo que él le decía y hasta lo ayudaba enviando detalles a cada una de las modelos que quería conquistar. Y es que ella trabajaba en su peor pesadilla: una agencia de moda y confección donde llovían cientos y cientos de modelos, una más hermosa que la otra.

La única que conocía su secreto era Megan, su mejor amiga. Habían ido juntas a la universidad y se habían graduado de economistas, pero con la gran competencia que había en el país, tuvieron que optar por cargos menores a los que debían tener. Por supuesto, el gran CEO Daryl Ferrer, al ver su gran desempeño, no dudó en darle un salario bien ostentoso, con lo que su calidad de vida había mejorado muchísimo. Ahora podía ayudar a su madre y a su hermana menor. Consideraba que su madre lo merecía todo, ya que a Marta le había tocado sacarla adelante a ella y a su hermana Alexa cuando su padre, de la noche a la mañana, se marchó sin importarle el sufrimiento que estaba causando con su abandono.

La vida para ella no fue del todo fácil. Le tocó crecer más rápido de lo normal y trabajar desde muy joven para ayudar a su madre con todos los gastos del hogar. Aun así, estudió una carrera universitaria. Su madre siempre le decía que debía salir adelante y demostrarse cada día lo buena que era en todo lo que se proponía. “Insistir, persistir y nunca desistir” era su frase.

Un día, en la universidad, estaba estudiando en la biblioteca y conoció a Santiago, un chico de su edad. Él captó su atención y, tiempo después, se convirtieron en novios. Un noviazgo que duró más de dos años, pero que le dio más de un quebradero de cabeza. Con el poco amor propio que le quedaba, decidió dejarlo, apartarse de él. Y es que, la verdad, ese tipo de relaciones no eran buenas para nadie. Como si no le importara, él de inmediato lo aceptó. La razón fue simple: había otra chica en la que estaba interesado. Al enterarse, Karen que este había iniciado una nueva relación se prometió no enamorarse más, cosa que cambió el día que conoció a su adorado jefe, Daryl Ferrer.

—Buenos días, mami —le dijo Karen a Marta, su madre.

—Hija, buenos días. Te estás levantando bastante temprano últimamente.

—Tengo muchísimo trabajo, mami. El señor Daryl está trabajando en un nuevo desfile y ya sabes cómo se pone.

—Lo entiendo, cariño, no sé cómo aguantas a ese hombre. Si tú supieras —pensó para sus adentros.

—Sabes lo difícil que está conseguir un trabajo aquí en España. Además, lo que me gano es más de lo que me podrían pagar en otro lugar.

—Tienes razón, pero igual nunca es bueno dar tanto. ¿Te apetece un café?

—Voy a pasar a ducharme y a lavar mis dientes primero.

—Vale, cariño —respondió Marta.

Se marchó al baño y rápidamente se duchó. Había quedado con su jefe en que llegarían temprano y le ayudaría a montar un informe que debía presentar en la junta directiva para que le aprobaran el presupuesto para los gastos del desfile que ya estaba en puerta. Una vez terminó, pasó a su habitación y se colocó su uniforme, se puso sus lentes correctivos, bastante anticuados, por cierto, se montó en sus zapatos de tacón medio y regresó a la cocina, donde estaba su madre. Ella ya tenía el desayuno listo y le sirvió.

—        Mami, no creo que me dé tiempo de desayunar —le dijo mientras se tomaba un sorbo de café.

—        Esto es insólito, Karen, ya ni siquiera quieres desayunar. Tu horario de entrada es a las ocho y treinta de la mañana y ni siquiera el reloj ha marcado las siete. ¿Para qué te vas corriendo de esa manera?

—        Lo sé, mami, pero ya te he explicado por qué debo estar antes hoy.

—        Al menos llévate tu desayuno, no quiero que te vayas a desmayar a causa del hambre.

—        Eres la mejor mami del universo —te adoro.

—        Quiero serlo, pero tú me exasperas con esa actitud, cariño. Muchas veces dar tanto no es bueno.

Marta, que de tonta no tenía un pelo, sabía muy bien por qué su hija actuaba de esa manera. Ya la había visto enamorada y justamente se comportaba así, aunque la fascinación que tenía por su jefe sobrepasaba a la que había tenido por Santiago, el hombre que la hizo derramar más de una lágrima.

—Te prometo que mañana me iré más tarde, mami —le dijo mientras colocaba su desayuno en su bolso. —Eso es lo que dices siempre. Vamos a ver si se vuelve una realidad.

Besó a su madre y, para evadir la conversación que tanto le incomodaba, salió disparada de su casa. La empresa le había asignado un auto, así que nunca tenía impedimento para llegar temprano. Ese era uno de los tantos privilegios que tenía al ser la asistente personal Karen saco su móvil y antes de arrancar su auto llamo a su amigo Alejandro para decirle que ya iba a pasar por él, este inmediatamente le atendió

—    Por Dios, ¿te has caído de la cama hoy? — pregunto Alejandro mientras pasaba sus manos por la cara

—    Jajaja, ya te dije ayer que hoy tenía mil cosas por hacer, ¿paso a buscarte?

—    No, *p*n*s estoy despertando y no te quiero retrasar

—    Vale, nos vemos en la oficina, se bueno y no llegues tarde

—    Lo prometo bonita — respondió y pensó en seguir durmiendo

Alejandro y Karen se habían conocido en la empresa y comenzaron a trabajar casi que, al mismo tiempo, al ser los más nuevos decidieron juntarse y construir una gran amistad, aunque para él se estaba haciendo difícil porque ella le atraía, pero para no dañar su amistad prefería quedarse callado

Karen finalizo su llamada, encendió su auto y se marchó directo a la empresa, el beneficio de salir tan temprano era que el tráfico aún no estaba detestable como todos los días

*p*n*s piso la empresa fue recibida por Fernando el vigilante del lugar, lo saludo con mucho afecto y siguió su camino, nadie entendía como una chica tan noble podía ser la asistente personal de un patán gruñón como Daryl Ferrer

Al llegar a su puesto de trabajo encendió la computadora, paso al archivo que estaba cerca de la oficina de su jefe y se puso manos a la obra, desde que había llegado allí siempre buscaba la manera de facilitarle la vida a Daryl, como le decía su amiga Megan, era una total masoquista, lo peor es que muchas veces el pasaba por alto todo lo que ella hacía por el

¿Sería sano sentir ese tipo de amor? — muchas veces Karen se hizo esa misma pregunta y la respuesta era simple, “no era sano para nadie arrastrarse por alguien que ni siquiera te determina”, pero de igual manera seguía haciendo lo mismo día tras día

Después de buscar la información que necesitaba regreso a su escritorio y allí comenzó a sacar los balances que necesitaba, todo estaba siendo perfecto, en cuestión de organización y números pocas cosas le quedaban grandes, fue una alumna excelente en la universidad y en la práctica era aún mejor, cuando ya llevaba más de la mitad del trabajo miro su reloj y se dio cuenta que era poco más de las nueve de la mañana, su estómago comenzó a rugir, así que decidió tomar su desayuno, lo saco y de manera discreta comenzó a comer, pero cuando iba a dar el tercer mordisco, escucho la voz de su jefe que por lo visto no había pasado buena noche

 

 

 

Chapter 2

—    Buenos días, señorita ¿Qué le he dicho de comer en los escritorios? — pregunto Daryl molesto

—    Lo lamento, señor, llegue bastante temprano para hacer el informe que me pidió y no alcance a desayunar — Respondio Karen con nerviocismo

Al escucharla Daryl se arrepintió de lo que le había dicho, necesitaba calmarse, no podía perder una pieza tan valiosa para su empresa como lo6 era Karen, ella siempre le ayudaba en todo y tampoco era la culpable de la mala mañana que había tenido por culpa de Eglee una de sus tantas conquistas, que por venganza lo había dejado atado a la cama y si no es por Crisol su empleada de servicio aún estaría allí, aunque nadie le quitaba la vergüenza de que esta lo encontrara sin ropa

—    Está bien Karen, lo siento, estoy pagando contigo la mañana de m**rd* que tuve

—    ¿Está todo bien?, señor — pregunto Karen sumamente preocupada

—    Sí, solo que una bruja malvada me dejo amarrado a mi cama, solo por el hecho de haberme

Heroes

Use AlphaNovel to read novels online anytime and anywhere

Enter a world where you can read the stories and find the best romantic novel and alpha werewolf romance books worthy of your attention.

QR codeScan the qr-code, and go to the download app