
LA ESPOSA EQUIVOCADA
- Genre: Romance
- Author: Emma Brown
- Chapters: 126
- Status: Completed
- Age Rating: 18+
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- ⭐ 7.5
- 💬 25
Annotation
—Necesito que te largues de aquí —habla mirándome con tanto desprecio que hace que mi corazón se contraiga de dolor—. Eres simplemente una sustituta y lo sabías. La miro de pies a cabeza. No niego que me gustaría golpearla por ser una maldita bruja. —Maldita escoria, tienes lo que querías. Espero que seas feliz —murmuro con sarcasmo. —Lo seré —se mofa en mi rostro—. Ahora vete, simplemente no tolero verte. Le lanzo una mirada filosa. Desgraciadamente, mi hermana gemela es una completa bruja. —Todo en esta vida se paga, Pamela. Eso tenlo muy presente. Mi tía entra a la habitación y le ordena a los guardaespaldas que me saquen de allí. Ellos lo hacen sin ningún tipo de consideración. Hace algo de frío y estoy descalza. Camino como un zombi por los pasillos, abrazándome a mí misma mientras las lágrimas no tardan en salir. Lo perdí todo: la familia que tenía, los amigos que hice. Yo solo era la sustituta de mi hermana, y ahora ella ha regresado, dispuesta a tomar su lugar.
Chapter 1
Paola miraba por la ventana de su pequeño departamento, sumida en su desesperación. La habían despedido de su trabajo y no tenía dinero para pagar los gastos del hospital de su madre. El ahorro que tenía ya no existía. Estaba en una situación lamentable.
La brisa soplaba con fuerza, haciendo más dramática la escena. Había llorado hasta la última lágrima. La lluvia empezó a caer torrencialmente. Le dolía el hecho de no saber qué más hacer. Escuchó el sonido de unos tacones acercándose y se giró rápidamente.
—¡Hola, Paola! —Miró a la mujer de pies a cabeza. Vestía de manera elegante, como de costumbre. Ella no pertenecía a ese lugar—. Necesito hablar contigo, querida sobrina —murmuró la mujer.
No confiaba en su tía; nunca se había preocupado por ella y mucho menos por su madre enferma.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Paola, con algo de molestia en su voz—. Odias este tipo de lugares. Puedes regresar por donde viniste, tía. Podrías enfermarte por estar en un lugar como este.
Una sonrisa escalofriante se dibujó en los labios color rojo de la mujer. Su vestido, en tono rosa palo, la hacía lucir encantadora y hermosa a la vista, pero en su interior era completamente diferente.
—Te tengo un trato. Te pagaré muy bien si haces lo que te pido. ¡Ya sabes, algo sencillo!
—Mi madre está muy enferma, tengo que cuidar de ella. Así que disculpa que rechace tan generosa oferta.
—Somos familia, ¿acaso lo olvidas? Simplemente, quiero ayudarte, a ti y a tu madre.
Su tía nunca se había acercado a ellos por ser pobres. Ella estaba casada con su padre, un hombre con dinero, quien había dejado a su madre a su suerte, sin nada, para casarse con su hermana. No podía negar que la mujer era realmente hermosa.
—¿Ayudarme? Tengo cuatro años de estar luchando con mi madre enferma y nunca han querido ayudarme. ¿Qué te hizo cambiar de opinión? —replicó la chica, furiosa.
—Esta tarde será tu matrimonio —le dijo la mujer, como si se tratara de cualquier cosa—. No puedes negarte. En este momento ni siquiera tienes para el hospital. Además, sin esa cirugía, difícilmente ella podrá vivir más tiempo.
Paola no podía creer lo que salía de la boca de su tía. Esa mujer realmente estaba loca.
—No, estás loca. No pienso casarme con un desconocido.
—Pagaré la cirugía de tu madre. Además, te daré un buen dinero. Estarás bien.
La chica se quedó en shock. No podía creer lo que acababa de escuchar. Eso era una locura total. De seguro había algo turbio detrás de todo eso.
—No lo haré —replicó, molesta.
—No soy estúpida, Paola. No tienes ni un centavo en la bolsa. Te despidieron hace unas semanas y no has podido pagar la factura del hospital, ¿no es verdad?
Ella sabía que la mujer tenía razón, pero no pensaba acceder a esa locura. ¡Casarse! Jamás había pensado en eso.
—No puedo. Lo mejor será que te vayas de aquí.
La mujer caminó de manera elegante y se sentó en el sofá. Cruzó las piernas; no podía aceptar un “no” por respuesta.
—Yo me ocuparé de los gastos del hospital, pero tienes que hacer lo que digo.
—Esto no es justo. Es tu hermana, deberías ayudarla, al menos por el cargo de conciencia.
—¿Aceptas o no? —preguntó la mujer con fastidio—. Además, tu madre en este momento está siendo trasladada a otro hospital. Si no haces lo que digo, no volverás a verla, y sé que no quieres eso, ¿verdad?
Paola le dio una mirada filosa a la mujer. Tomó su celular y llamó al hospital rápidamente. Le informaron que su madre había sido trasladada, pero no tenían más información.
—¿Cómo pudiste? —preguntó, molesta.
—Simplemente, te estoy ayudando a tomar la decisión correcta.
Quería golpear a la mujer por haberse atrevido a tanto. Trató de controlarse; no tenía más opciones, en realidad.
Asintió con la cabeza. No tenía dinero y su madre se encontraba muy enferma. Debía aceptar. Si no hacía lo que decía su tía, lo más probable era que cumpliera su palabra.
—Cuando hayas terminado el trabajo, mi hija tomará su lugar y tú serás libre. No puedes hablar nada de esto con nadie o tendrás serios problemas conmigo.
—¿Qué debo hacer? —preguntó, derrotada.
—Debes tomar el lugar de mi hija y casarte con Leonard King. Necesito que te ganes su corazón. Cuando hayas hecho esto, te daré suficiente dinero para que vivas de por vida. Pero te lo advierto: no puedes enamorarte de él. Debes fingir ser Pamela. ¿Qué opinas?
—¿Crees que ese hombre es tan imbécil para no darse cuenta de que le das a la esposa equivocada? —le dijo con sarcasmo.
—No. Ustedes son gemelas, así que son realmente idénticas, como dos gotas de agua. Nadie lo notará —le respondió la mujer con total tranquilidad.
🌸🌸🌸🌸🌸🌸
—¿Señorita Pamela, le gusta el vestido? —La chica la observaba expectante mientras sostenía el hermoso vestido blanco frente a ella—. Es momento de empezar a arreglarse, ¿no quiere llegar tarde a su boda, verdad?
La chica se veía muy emocionada. Ahora ella era Pamela, tenía que jugar bien su papel. Suspiró con tristeza.
Se quitó el camisón blanco y se colocó el vestido con total delicadeza. La chica comenzó a maquillarla.
Cuando terminó, fue llevada a un enorme salón. Había personas vestidas con trajes elegantes, y la decoración era realmente hermosa.
Paola estaba algo nerviosa. Sabía que todo podía terminar muy mal. No conocía al novio de su hermana; era la primera vez que iba a verlo.
La música del piano sonó de fondo, anunciando la entrada de la novia. Eso la sacó de sus pensamientos. Dio un par de pasos con torpeza; el vestido era muy grande y podía hacerla tropezar.
Continuó caminando. Un sudor frío recorrió su espalda. Tenía miedo, estaba aterrada. Paola iba con la mirada baja. No quería ver al hombre con quien se casaba. Se detuvo frente a él.
Podía sentir la mirada de todos sobre ella. Era tan asfixiante que quería salir corriendo de ese lugar, pero no era una opción. El padre comenzó con su discurso, pero ella no estaba prestando atención a nada de lo que sucedía a su alrededor.
—Señorita Pamela Anderson —dijo el padre, llamando su atención. Parpadeó un par de veces y levantó la mirada—. ¿Acepta a Leonard King como su esposo?
Paola se quedó muda por unos segundos. Leonard miraba a la chica con impaciencia. ¿Por qué se quedaba callada tanto tiempo? ¿Acaso le pasaba algo?
—Acepto —dijo la chica en voz baja, como temiendo llamar a la mala suerte.
Luego le hicieron la misma pregunta al hombre frente a ella. Él también dijo “acepto”. Ya todo estaba hecho. El corazón de la chica empezó a palpitar con fuerza.
El hombre tomó la mano de Paola y la guio por los pasillos hasta salir del salón. Podía notar lo nerviosa que estaba la mujer junto a él. Levantó la mirada y la observó fijamente.
Sus ojos eran de un color azul muy hermoso, como los recordaba la última vez que la había visto.
Paola, por su parte, observó con curiosidad al hombre junto a ella. Se veía elegante y guapo, con un traje negro a la medida. ¿Por qué Pamela quería escapar de su boda? Ella no lograba entenderlo.
—Tenemos que irnos —le dijo el hombre. La sacó prácticamente corriendo de ese lugar. Entraron al ascensor, y hubo demasiado silencio. Era realmente incómodo.
La chica sostenía su velo con fuerza. Llegaron al primer piso, donde un auto los estaba esperando. Él abrió la puerta, y ella entró. Luego lo hizo él.
—Te dejaré en la mansión. No tienes de qué preocuparte. Por favor, no necesito problemas. Mi novia me espera, así que volveré mañana por la tarde.
Lo dijo en un tono tan frío que incluso la temperatura del auto pareció descender. No había ningún tipo de emoción en su voz. Entonces, Paola entendió el motivo por el cual su hermana había escapado de su boda y la estaba utilizando como una esposa sustituta.
Chapter 2
Janet estaba en su departamento algo molesta. Imaginarse a su novio casándose con la estúpida de Pamela era como recibir una cachetada en el rostro. Su habitación era un completo desastre en ese momento; había descargado su ira con todo lo que había a su alrededor.
Ella debía ser la dueña y señora de todo, no esa estúpida mujer sin clase. Janet era muy hermosa, además de modelo y una actriz muy reconocida por los medios, pero la madre de su novio la odiaba, y su abuelo nunca la aceptó. Leonard no tuvo más opciones que casarse con esa estúpida para obtener su herencia.
Terminó estrellando la copa de vino que tenía en sus manos contra la pared. Estaba realmente disgustada. Su empleada entró rápidamente, algo asustada por el ruido del cristal, quebrándose. Temía por la seguridad de su jefa.
—¿Señorita, se encuentra bien? —preguntó la mujer, observando el desorden en la habitación.
No podía p











