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Las mejores novelas románticas

Omega

Book cover
  • Autor: Yun Leben
  • Estado: Completado
  • Clasificación por edades: 18+
  • 👁 36.5K
  • 9.3

Danna era una joven de 20 años con una belleza natural y unos hermosos ojos de múltiples colores. Era dulce y tierna, fue criada por una pareja de omegas, y su vida era tranquila hasta que conoció a su mate. Eros era el alfa de la manada azul. A sus 30 años, era un hombre arrogante, frío y calculador. Tenía una novia que no era su mate, Lamia, una joven alfa de sangre pura que debía marcar para ser la luna de la manada y forjar alianzas. El día de la proclamación para ser Eros el gran alfa de alfas de las tierras bajas del extremo sur de Alaska, le llegó un olor delicioso que se colaba por sus fosas nasales, descontrolándolo. Él buscó la procedencia hasta que vio a Danna; sus miradas se cruzaron y Eros se enfureció al ver su aspecto de omega. Ella, al ver la expresión en su mirada, supo que su vida iba a ser desdichada desde ese momento. Danna fue llevada a la mansión del alfa, y Eros no sabía qué hacer con su mate, pues, para el bien de la manada, debía tener a su lado una luna alfa de sangre pura y no una débil omega. Ella entró en celos y él sucumbió a la tentación; tres días pasaron llenos de pasión y Eros la marcó. Un día, Danna fue acusada de lastimar a Lamia; Eros, enfurecido, decidió obedecer a los viejos lobos; esa misma noche marcó a Lamia. Danna sufrió un dolor fuerte en su marca, sentía que la quemaba, el dolor era insoportable. Allí descubrió que fue traicionada por su mate. Ella, dolida, trató de irse, pero él la dejó encerrada y pretendía tenerla de amante. En medio de su dolor, ella descubrió que estaba embarazada y que dentro de la mansión tenía enemigos. Una noche logró escaparse, pero los lobos rastreadores la persiguieron incansablemente. Sin embargo, con la ayuda de la diosa Selene, unos lobos sin humanidad la encontraron y la protegieron, llevándola a la región más fría del país. Otros lobos exiliados, al darse cuenta del poder que Danna ejercía sobre las bestias salvajes, la proclamaron reina, y su reinado trajo consigo la prosperidad a esas tierras. Mientras tanto, en las tierras del sur, parecía que una maldición había caído sobre ellas. La fertilidad se esfumó y los árboles dejaron de florecer. Cinco años después, la guerra por tierras con los humanos comenzó. Eurides, madre de Eros, solicitó la ayuda de la gran reina de las tierras del norte. Danna regresó para cobrar venganza a las personas que hicieron su vida desdichada en la manada azul, mientras que su hija Eos tenía una misión encomendada por la diosa Selene. ¿Qué hará Eros para recuperar a su mate? ¿Podría el odio y el resentimiento de Danna destruir al padre de su hija?

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Book cover
Actualizado
  • Autor: Mikeylahm
  • Estado: Completado
  • Clasificación por edades: 18+
  • 👁 153
  • 7.5

¿Quién soy? ¿Cómo me llamó? Muy fácil mi nombre es Ángeles ………… una omega de baja categoría que solo anhelaba amar y ser amada. Era una época dura en la cual me tocó vivir, no dura por que fuera en época feudal donde las mujeres no tenían relevancia, no, mi vida es un infierno en la actualidad, digamos que, viéndolo desde otra perspectiva, mi vida es como un cuento de hadas, en específico era la mezcla de muchos cuentos ¿Por qué? Sencillo, en mi vida existe un estúpido que me sigue a sol y a sombra y cree que me fijare en él después de todo el desplante que me hizo, mi madre es viuda y pobre (gracias a los vicios de mi padre), la gente cree que estoy loca porque me encanta leer y aun asisto a misa, aunque ya termine mi internado. Después del dolor tan grande que me causo mi hermana, madre y el hombre que amaba, quise refugiarme en el consuelo de Dios y tomar los hábitos (o eso pensé) lo demás viene por añadidura del destino, o de mi poca suerte que ahora veo si estaba a mi favor, solo que no lo sabía aun Me falto mencionar al que va a poner mi mundo de cabeza, “la bestia” como le dice la gente de “sobrenombre” el b*st*rd* de una familia rica, Columbus Hancks, un Alfa clase uno, este hombre vulgar y sin modales que vuelve loca a más de una, menos a mí o eso pensé, hasta que mi hermana, también omega, cometió la locura de enredarse con él mientras estudiaba en el extranjero y después regresar al país para casarse con su medio hermano Ethan, que es un beta de lo más gentil y guapo, haciéndolo creer que el hijo que esperaba era de él y el tonto lo creyó

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Book cover
ExclusivoActualizado
  • Autor: DYVZ
  • Estado: En curso
  • Clasificación por edades: 18+
  • 👁 439
  • 7.5

Me desperté jadeando, con la frente perlada de sudor, mirando la oscura y misteriosa habitación. Mis sentidos estaban alerta, intentando localizar de dónde provenía el fuerte estruendo. Si no lo supiera, habría pensado que era Papá Noel. Excepto que era mediados de mayo. Observé con ojos borrosos la cama individual vacía junto a la mía. Solo podía ver a través de la luz de la luna que entraba por la ventana detrás de la cama. Mis dedos apretaban la manta CareBare debajo de mí. Me gustaba mucho esa cosa. Algo no estaba bien porque la cama vacía a mi lado no se suponía que estuviera vacía. ¿Dónde estaba el ocupante? Empecé a entrar en pánico mientras me pasaba la mano por el pelo rubio, que estaba enredado en mi frente. Solo una palabra me vino a la mente. ¡M**rd*! Me levanté, con mis instintos en acción junto con una buena dosis de adrenalina, y lentamente me dirigí hacia la puerta del otro lado de una pequeña habitación que constaba de dos camas individuales pequeñas y dos cajones. Y por supuesto mi manta CareBare. Pegué mi cuerpo contra la pared mientras abría la puerta una rendija. La luz se filtró rápidamente a través de la pequeña abertura de la puerta, haciendo que mi corazón latiera con fuerza en mi pecho, alcanzara el más allá y regresara en tan solo 1,2 segundos. Mis pensamientos cambiaron al oír más alboroto extraño. "Por favor, que no pase, Ellos". Ellos, como Papá Noel y su unicornio sin cuernos que brilla en la oscuridad. Abrí más la puerta, entrecerrando los ojos porque la luz me cegó por un segundo. Salí de la habitación y me apoyé en la pared más cercana, que bloqueaba la luz. Tenía la espalda pegada a la pared, mientras intentaba razonar. Dentro... Fuera... Dentro... Fuera... Dentro... Bueno, pensamientos pervertidos llenaron mi cabeza. Al diablo con esa mente sucia. Reuniendo mi confianza, que disminuía a cada segundo, me quedé pegada a la pared mientras veía la luz brillante que venía de la sencilla cocina.

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